Editorial

Editorial: Luz sobre la corrupción

Uno de los principales sindicatos del ICE denunció irregularidades en el trámite y otorgamiento de contratos de telecomunicaciones y aportó detalles hasta ahora desconocidos.

La Asociación Nacional de Técnicos y Trabajadores de la Energía y las Comunicaciones (Anttec), uno de los principales sindicatos del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), denunció irregularidades en el trámite y otorgamiento de contratos de telecomunicaciones. La organización brindó detalles hasta ahora desconocidos, como el uso de fiestas y favores sexuales para sacar ventajas en las negociaciones.

Horas más tarde, la presidencia ejecutiva de la institución confirmó las sospechas de anomalías y dijo haber planteado dos denuncias por irregularidades en el negocio de telecomunicaciones. Hizo hincapié en la apertura de los expedientes en el 2018 y el 2019, así como en la publicidad dada a las denuncias cuando las presentaron.

El comunicado tiene la clara intención de enfatizar el carácter proactivo de la administración en la lucha contra la corrupción y minimizar la denuncia de Anttec como noticia reciclada o añeja. Pero la comunicación del sindicato añadió detalles y la del ICE se excusó de hacerlo. No puede referirse a ellos, dice, porque los casos están bajo investigación.

El secreto de las fases iniciales del proceso penal es una razón de recibo para no comentar incidencias específicas del trámite; sin embargo, nada impide al ICE revelar a la ciudadanía los hechos denunciados y las razones para tenerlos por sucedidos. Sobre todo, no existe impedimento alguno para referirse a los señalamientos de las organizaciones laborales.

El ICE podría aprender del Organismo de Investigación Judicial, cuyos jerarcas expusieron, en estos días, una descripción completa de las presuntas anomalías en la construcción de carreteras, sin entrar en particularidades del procedimiento. La información, desde el primer momento, identifica a los protagonistas, las negociaciones y el modus operandi.

Ese fue el reciente aporte de Anttec en el caso de las anomalías en telecomunicaciones y tiene la virtud de informar al país de los métodos utilizados hasta donde pueden describirlos los denunciantes. No es lo mismo comunicar a la sociedad la existencia de sospechas suficientes para plantear una denuncia que describir el tipo de favores intercambiados para sacar ventaja y las relaciones cultivadas por los interesados en el marco de exuberantes festines.

En efecto, luego de una serie de cuestionamientos publicados por la prensa —la mayoría por este diario—, el ICE denunció anomalías en un par de grandes negociaciones, pero nunca fue tan específico como Anttec. Nuestras publicaciones, debemos admitirlo, tampoco lograron ese nivel de detalle. Si lo hubiéramos conseguido, lo habríamos divulgado precisamente por la importancia que ahora le reconocemos a la información difundida por Anttec.

El sindicato no pretendió presentar como inéditos los casos señalados. Por el contrario, dijo haber comenzado a investigar en el 2018 y aseguró haber compartido los hallazgos con la administración superior, la auditoría interna, la Contraloría General de la República y la Fiscalía.

La organización gremial dice haber recibido reiteradas denuncias por «almuerzos de negocios» en un restaurante de La Sabana, donde personal del ICE habría recibido favores sexuales, además de dejarse agasajar por los interesados en concretar negocios con la empresa estatal. La información es relevante para el debate público y la rendición de cuentas ante la ciudadanía. Procede de una fuente muy calificada: el sindicato, por su naturaleza, tiene acceso a un torrente de información interna. La administración, por su parte, acogió las denuncias, fortaleciendo su credibilidad, aunque se negó a dar detalles. Como era de esperar, reiteró «su posición de transparencia, cero tolerancia ante la corrupción y respaldo a las investigaciones de los tribunales y otras autoridades». También existe un deber de no mantener al público a oscuras.