Editorial

Editorial: Garantías incomprendidas

Solo podemos desear que en el caso Cochinilla no haya impunidad y cada cual responda por sus actos, pero, de camino, no debemos permitir lesión alguna a las garantías democráticas.

Los derechos de los implicados en el escandaloso caso Cochinilla deben ser respetados, no importa cuanta indignación susciten las imputaciones contra cada uno de ellos. El proceso judicial es para esclarecer los hechos y hacer justicia en el marco de la ley, no para ejecutar una venganza pública. El resultado rara vez satisface a todos y en ocasiones molesta a la mayoría, pero no hay otra forma de proteger a los ciudadanos de la persecución arbitraria, como se da en naciones vecinas.








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