Editorial

Editorial: Evaluación inútil

Cuando el 99% de los funcionarios del Poder Ejecutivo son calificados de excelentes o muy buenos, es imposible depositar confianza en el proceso

Una vez más la evaluación del desempeño en la función pública demostró, fehacientemente, la inutilidad de las evaluaciones a la usanza tradicional. La calificación es imprescindible para mejorar la gestión, pero cuando el 99% de los funcionarios del Poder Ejecutivo resultan excelentes o muy buenos, es imposible depositar confianza en el proceso.








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