10 febrero

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), que desempeña el importante papel de producir datos económicos y sociales utilizados como insumo para la definición de políticas públicas, recién publicó los resultados generales de la Encuesta Continua de Empleo al cuarto trimestre del 2018. Los resultados plantean algunas interrogantes.

La más destacada es que la tasa de desempleo asciende al 12 % de la fuerza de trabajo, lo cual representa un aumento significativo (2,7 puntos porcentuales) respecto a su nivel hace un año. Eso es preocupante, pues una de las principales causas de la pobreza en Costa Rica es, precisamente, el desempleo.

De acuerdo con las cifras comentadas, el aumento en la tasa de desempleo obedeció a un incremento en la cantidad de gente en busca de trabajo sin encontrarlo

El informe del INEC también demuestra que la tasa neta de participación laboral –que es la relación entre la fuerza de trabajo y la población total en edad de trabajar– se incrementó en 5,8 puntos porcentuales con respecto al año anterior para ubicarse ahora en el 62,9 %. Esa relación, dependiente de muchos factores, entre ellos los culturales, como la incorporación de mujeres casadas a labores fuera del hogar, es alta y se asemeja a la de los países desarrollados. En efecto, fueron las mujeres quienes en mayor grado contribuyeron al incremento de la tasa neta de participación laboral. Sin embargo, llama la atención la magnitud del salto en solo un año.

La participación no difiere mucho por lugar de residencia, pues en la zona urbana fue del 63,5 % y en la zona rural, del 61,1 %. El incremento fue un tanto mayor en la primera (6,1 puntos porcentuales) que en la segunda (5,3).

Otro resultado notable es que la población ocupada aumentó en 170.000 personas respecto al final del año 2017. Es un tanto extraño, pues no se tiene información de sectores con un desempeño tan activo como para haber creado tal cantidad de puestos de trabajo, especialmente en la zona urbana. Si ese hubiera sido el caso, no dudamos de que el sector empresarial y, sobre todo, el gobierno, habrían hecho gala de la noticia.

El desglose de cifras por sexo muestra que de las personas ocupadas, 1,33 millones son hombres y 832.000, mujeres. El crecimiento del grupo masculino no fue significativo estadísticamente, pero sí el de las mujeres, pues en el último año creció en 121.000. De acuerdo con las cifras comentadas, el aumento en la tasa de desempleo obedeció a un incremento en la cantidad de gente en busca de trabajo sin encontrarlo, más que a la poca disponibilidad de empleos, pues –como señalamos– el número de personas ocupadas aumentó.

El INEC no informa cuáles factores condicionaron los resultados de esta encuesta. Es necesario que en el futuro lo haga cada vez que los estudios arrojen resultados inesperados, como en este caso. El INEC tiene toda la información base –metodología utilizada en la encuesta, estudios de campo, etc.– para explicar los resultados, pues al ciudadano promedio le es difícil entender que según la más reciente encuesta oficial, Costa Rica experimentó en el último año un crecimiento del empleo y también del desempleo.

Como buena parte de las medidas adoptadas por el gobierno en el campo social (IMAS, INVU) deben tener un fundamento objetivo, conviene que el INEC brinde un más detallado desglose de los resultados de su más reciente encuesta y, de ser necesario, de las limitaciones de la metodología utilizada.