Columnistas

Un grado cuenta

El en apariencia insignificante aumento de un grado Celsius en la temperatura bien puede representar un grave problema

Los expertos —reales o presuntos— se acusan mutuamente de ser alarmistas o negacionistas en relación con el impacto del calentamiento global en el clima. Crean así mucha confusión en el imaginario popular y despiertan la idea de que nos estamos acercando a un mundo infernal, en el que salir al aire libre significará morir achicharronados. Sin embargo, lo grave podría vislumbrarse más bien en otros detalles menos truculentos y más comprensibles.

Ante la pregunta de si el aumento de un grado Celsius en la temperatura global es preocupante, un climatólogo italiano respondió que las más recientes inundaciones estivales en Europa se originaron en el incremento del vapor de agua en la atmósfera provocado, a su vez, por un aumento inusual de la temperatura ambiente. A su juicio, la humedad sube un 7 % por un grado Celsius adicional. Por otra parte, datos globales sobre el tema indican que el contenido de vapor de agua en el aire varía entre 13 y 40 gramos por metro cúbico, dependiendo de la latitud y de otras características de cada región: el más elevado se observa en los bosques húmedos tropicales. A primera vista, un 7 % más de humedad parece poco, pero veamos qué dice nuestro cálculo mental.

Imaginemos, en Costa Rica, un cantón cuyo territorio mide 10 kilómetros cuadrados y se encuentra a una altura de 1.500 metros sobre el nivel del mar. Atribuyámosle una humedad atmosférica «normal» de 25 gramos por metro cúbico y, como los aspectos climáticos que nos interesan ocurren básicamente por debajo de los 5.000 metros, la atmósfera del cantón sería una masa gaseosa de 3.500 metros de altura. Con multiplicaciones y divisiones redondeadas, calculamos cuánta agua adicional habrá sobre ese cantón si su temperatura ambiente aumenta en un grado Celsius: son algo más de 6 millones de litros que, si cayeran en un aguacero, equivaldrían apenas a lo que los meteorólogos consideran «una lluvia moderada» de 6 litros por metro cuadrado.

¿Concluiríamos por esto en que ese grado Celsius no hace la diferencia entre pasear en bicicleta y escapar en bote y el climatólogo italiano es un alarmista? Ojo, no olvidemos que, si bien se trataría de una lluvia moderada, es agua en exceso sobre «lo normal» y el en apariencia insignificante aumento de un grado Celsius bien puede representar un grave problema.

duranayanegui@gmail.com

El autor es químico.

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