Nuria Marín Raventós. 30 junio

Gracias a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) contamos con un servicio solidario e indicadores de primer mundo, entre ellos los de baja mortalidad infantil y larga expectativa de vida.

La CCSS es la segunda empleadora pública, maneja un tercio del presupuesto nacional como administradora de los sistemas de salud y pensiones, áreas vitales, pero en peligro según estudios actuariales que señalan su precaria sostenibilidad financiera en las condiciones actuales.

La CCSS es otra víctima de la falta de sentido de urgencia muy común en el sector público

Por ello, preocupa que a pesar de que la Contraloría fue contundente en la necesidad de poner en práctica sistemas de planificación y control de riesgo en contratación administrativa, así como hacer mejoras en el registro de proveedores, multas, cláusulas y penas, entre otros, para evitar gastos mayores, los problemas aún persisten.

Un síntoma de la falta de planificación es la utilización de tres plataformas de compras en siete años, Mer-Link, CompraRed y Siges. No es de extrañar que la institución reconozca “desorden” en el manejo de ¢180.000 millones para la compra de medicinas e insumos de hospitales y, aun así, sufre el mayor faltante en una década. Resultado: más compras urgentes y más caras.

Un editorial de esta semana destacó cómo procesos sancionatorios a proveedores a los que les faltaba solo una firma podrían quedar en la impunidad. ¿Incumplimiento de deberes o algo más?

La CCSS es otra víctima de la falta de sentido de urgencia muy común en el sector público. Por ejemplo, tan solo este año la Junta Directiva no pudo sesionar por varias semanas por renuncias que impedían tener el cuórum mínimo, y tres de sus seis gerencias están vacantes.

Una restructuración propuesta por el Cicap (UCR) y aprobada en Junta en julio del 2017, que crea una gerencia general, no ha sido ejecutada ante cuestionamientos internos y la preocupación del Colegio de Médicos. Tampoco hay claridad sobre la recomendación de pasar de seis a tres gerencias, lo cual agrega incertidumbre en tiempos cuando se requiere claridad, un fuerte liderazgo y acciones.

Es positivo que esté integrada la nueva Junta Directiva, la pregunta es si tomarán medidas inmediatas para resolver problemas urgentes o tendremos que esperar a que el nuevo presidente asuma el 1.° de agosto, conozca detalles y se familiarice con la institución.