Nuria Marín Raventós. 16 mayo

Países donde el manejo de la crisis causada por la covid-19 ha sido exitoso tienen algo en común: mujeres a la cabeza del gobierno, jefas de Estado que no podrían ser más diferentes entre ellas; sin embargo, se caracterizan por su empatía, innovación y decisión.

Mientras líderes como Donald Trump y Boris Johnson y otros más se niegan a tomar medidas contundentes, entre los cuales destacan López Obrador, Jair Bolsonaro y Daniel Ortega, esas siete lideresas actuaron basadas en la ciencia y el consejo experto. Además, optaron por una comunicación directa y transparente para educar y guiar.

A Tsai Ing-wen, presidenta de Taiwán, se le reconoce ser de los primeros en proponer 124 medidas muy eficaces, máxime su proximidad geográfica y nivel de intercambio comercial con China. Su espíritu solidario también lo muestra mediante donaciones a Estados Unidos y la Unión Europea.

Angela Merkel, a quien creían en declive político, demostró una vez más su liderazgo. Para darle al problema la justa relevancia, rompió su regla de hablar en cadena solo en Navidad. Sin ambages, advirtió el riesgo de contagio hasta de un 70 % de la población. Sus palabras fueron: “Este es un asunto serio, hay que asumirlo con seriedad”.

La neozelandesa Jacinda Ardern sigue rompiendo esquemas por su liderazgo basado en la empatía y la confianza de su pueblo, y usando pocas palabras. Su par noruega, Erna Soldberg, sobresale por su especial conexión con los niños, para quienes creó un programa con el propósito de responder directamente sus preguntas y temores.

Tratándose de innovación, descuella la islandesa Katrín Jakobsdóttir, quien ofreció pruebas gratis a la totalidad de su población y se apoyó en el uso de la tecnología de rastreo, evitando el cierre de escuelas y la paralización de la economía.

La más joven líder del mundo, la finlandesa Sanna Marin, recurrió a influenciadores claves para llegar a toda la población.

Estas maravillosas mujeres han demostrado al mundo que es posible liderar con formas diferentes y eficaces, y que teniendo poder es posible hacer una gran diferencia, como señala el artículo del Harvard Business Review “Lecciones que los hombres pueden aprender de las mujeres” (abril del 2020).

La autora es politóloga.