Nuria Marín Raventós. 28 julio

En 1949 se publicó 1984, escrita por George Orwell. Es una obra de ficción que describe un Estado omnipresente y manipulador con el objetivo de construir su propia versión de la “verdad”.

Un Estado con cuatro ministerios, uno de los cuales es el de la Verdad, encargado de informar, manipular o destruir documentos históricos para hacer coincidir el pasado con la versión oficial del Estado.

Se trata de una de esas amenazas actuales cuyo nivel de peligrosidad es tan grande que se comenta incluso de la posible manipulación de importantes procesos electorales

Hoy, con la utilización de las redes sociales y producto de la proliferación de noticias faltas y su divulgación, haciéndolas pasar como verdaderas para incidir con la opinión pública, corremos el riesgo de acercarnos a la ficción orwelliana, tanto en el sector público como en el privado al utilizar el mecanismo para desacreditar a la competencia.

Al fenómeno se le ha definido como los peligros de las fake news o noticias falsas, difundidas deliberada o irresponsablemente por medios, cuya seriedad y controles de calidad la audiencia desconoce; riesgo que además aumenta ante la proliferación de medios digitales. Sin duda, se trata de una de esas amenazas actuales cuyo nivel de peligrosidad es tan grande que se comenta incluso de la posible manipulación de importantes procesos electorales.

Ante esta situación, las empresas que operan con servicios en la red se han preocupado por establecer controles y mecanismos para proteger o, cuando menos, alertar a sus usuarios.

Esta semana WhatsApp ha incluido la advertencia que deja constancia del reenvío de un mensaje, lo que permite que quien lo reciba conozca que no es original del remitente y ha adelantado que incluirá más opciones en esa línea de protección y seguridad.

Twitter eliminó durante los últimos dos meses millones de cuentas y la vicepresidenta de Confianza y Seguridad indicó que observarán las nuevas prácticas para contrarrestarlas. La Nación, con la sección “No Coma Cuento”, desmienten noticias y se señalan las falsedades dándole un sitio al lector para descartar información falsa que se viraliza.

Abraham Lincoln decía: “Nadie tiene la memoria suficiente para mentir siempre con éxito. Podrás engañar a todos durante algún tiempo, podrás engañar a alguien siempre, pero no podrás engañar siempre a todos”. Este es un llamado de alerta para revisar las fuentes que utilizamos, verificar la información en otros sitios y no compartir a la ligera lo que recibimos.

La autora es politóloga.