Nuria Marín Raventós. 7 abril

Bajo el lema “nadie puede hacer todo, pero todos podemos hacer algo” les invito a participar en el Día de las Buenas Acciones. No se trata de dar dinero, sino, más bien, de generar pequeñas o grandes acciones que den felicidad a otros.

Fue concebido por la filántropa israelí Shari Arison en el 2007, bajo la premisa del gran poder del pensamiento positivo y de cómo “si las personas piensan bien, hablan bien y hacen el bien, crearán círculos de buena voluntad y nuestro mundo será mejor”.

Gracias a la ONG B’nai B’rith y al escultismo fuimos pioneros en América Latina, y en tan solo cinco años Costa Rica ocupa el puesto número 2 en el mundo, detrás de Israel, cuna del proyecto. ¿Por qué no convertirnos en el número 1?

¿En qué consiste el proyecto? Puede ser desde algo tan sencillo como organizar un abrazatón o ayudar a un miembro de la familia, o acciones más elaboradas en el trabajo, promover algo más colectivo: como organizar la limpieza de una playa, un río o del barrio o sumarse a iniciativas de alguna empresa u ONG.

A través del trabajo voluntario, se puede departir, inspirar y sacar lo mejor de cada uno con la convicción del poder del amor y de que no hay acciones positivas pequeñas para hacer una gran diferencia en la vida de alguien más.

El país comenzó con 5.000 voluntarios en su primer año y el año pasado multiplicó por cinco la participación oficial. Se trata de efectuar proyectos propositivos y autónomos, en los que cada cual pone su corazón en lo que le motiva y también puede motivar a otros para que se le unan.

Este año se llevará a cabo entre el 13 y el 21 de abril, y cerrará con el Festival de las Buenas Acciones el 22 en La Sabana, de 10:30 de la mañana a 4 de la tarde. Si necesita guía, si quiere ver su acción (importante para contabilizarla como país) y ser parte de esta hermosa iniciativa contacte con sara@dbacr.com, o bien al www.facebook.com/buenasaccioneslatam.

En momentos cuando el país ha pasado meses difíciles es hora de empezar a sanar heridas, tender puentes, ver lo que nos hermana, sacar lo mejor de cada cual y ojalá crear bases para que las buenas acciones continúen todo el año. El Día de las Buenas Acciones nos da la oportunidad de crear un círculo virtuoso de amor y felicidad para el que recibe, pero más importante aún, para quien da.