Eduardo Ulibarri. 11 octubre

Ahora que la “huelga general e indefinida” se redujo a eco susurrante y retórica delirante, debemos tornar la mirada a otros temas, aunque sin quitarla de lo que ocurra con la indispensable reforma fiscal. Si enfoco la mía en el mundo, no es por desdén de los retos nacionales –a los que volveré–, sino porque mucho de lo ocurrido durante 30 días en ese entorno más amplio nos debe ilustrar y alertar. Escojo cinco hechos.

El camino pasa por la capacidad de ejecutar reformas indispensables

1. El presidente de la Policía Internacional (Interpol), Meng Hongwei, viajó de Francia a China, su país, donde fue secuestrado, silenciado y ahora acusado de corrupción. Todo huele a pugnas de poder. El periodista disidente saudí Jamal Khashoggi ingresó al consulado de su país, en Estambul, Turquía, y nunca salió. Las crecientes sospechas apuntan a su asesinato. 3. El concejal opositor Fernando Albán, signado por impulsar un atentado contra Nicolás Maduro, murió en una prisión de la Policía política. Nadie cree en su “suicidio”, sino en un crimen de Estado. Moraleja triple: las dictaduras, no importa su signo, además de implacables, son turbias.

4. Los brasileños prefirieron los extremos en su primera ronda presidencial, pero se acercaron tanto a la derecha terminal, que Jair Bolsonaro, xenófobo, misógino, homófobo y defensor de la tortura, las tiene todas consigo para convertirse en presidente durante la segunda. Moraleja conceptual: cuando un sistema político colapsa, los peores riesgos tocan a la puerta. Y pueden tomar la casa.

5. En Perú, el presidente Martín Vizcarra, sin arbitrariedades, ha emprendido una limpieza del Poder Judicial y obtuvo un voto de confianza del Parlamento dominado por la oposición; la Corte Suprema anuló el indulto del autócrata Alberto Fujimori, quien volvió a prisión, y la Fiscalía apresó a su hija Keiko, dueña de la mayor bancada, por sobornos de la constructora brasileña Odebrecht. Moraleja estimulante: la recuperación institucional es posible.

Vistos desde la óptica local, estos hechos revelan que estamos mucho mejor de lo que algunos proclaman, pero debemos conjurar los riesgos de involucionar hacia algo peor por descuido, rigidez, dogmatismo o miopía. El camino pasa por la capacidad de ejecutar reformas indispensables; por ejemplo, la fiscal. La tarea es nacional.

Twitter: @eduardoulibarr1

Eduardo Ulibarri es periodista, profesor universitario y diplomático. Consultor en análisis sociopolítico y estrategias de comunicación. Exembajador de Costa Rica ante las Naciones Unidas (2010-2014).