Columnistas

Página quince: Una gran cruzada nacional

Cada costarricense debe hallar la forma de pedir al Congreso la aprobación de las leyes para cumplir el acuerdo con el FMI

Después de unas negociaciones muy difíciles, el 22 de enero el gobierno suscribió un convenio con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Para quienes tratamos de mantenernos enterados de los asuntos nacionales, la firma del convenio fue un gran alivio.

Muchos también nos sentimos gratamente sorprendidos, porque temíamos que el Fondo exigiría unos requisitos de mayor magnitud, con el fin de firmar ese documento. El acuerdo deberá ser aprobado por la gerencia y el directorio ejecutivo del FMI para que quede en firme; se espera que la aprobación ocurra en los próximos dos meses.

El solo anuncio de que se suscribiera ese instrumento tuvo un efecto positivo para Costa Rica, porque subieron los precios de sus bonos, debido a que los agentes financieros internacionales interpretaron la firma como un acto de confianza del Fondo de que la economía nacional continuaría el proceso de ordenamiento iniciado con la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, en diciembre del 2018, y que continuó con varias acciones del Poder Ejecutivo tendentes a la reducción del gasto.

Para cumplir los compromisos que contrajo con el FMI, nuestro país deberá reformar unas leyes y promulgar otras. El propio convenio, por ser un empréstito, requerirá la aprobación legislativa mediante un mínimo de 38 votos; todo ello deberá ocurrir durante los próximos cinco meses.

Para Costa Rica, el acuerdo con el FMI tiene enormes ventajas. La primera es que constituye un reconocimiento del Fondo a los esfuerzos que nuestro país ha realizado para ordenar la economía nacional. La segunda es que le permitirá a Costa Rica obtener del Fondo un préstamo de $1.750 millones, en condiciones sumamente beneficiosas.

Tarea del legislativo. Para alcanzar esas metas es indispensable lograr la aprobación legislativa. ¡Esta es una tarea que nos concierne a todos! Al Poder Legislativo, en primer lugar; a los que entienden de estos asuntos, confirmando a las diputadas y a los diputados los beneficios que obtendrá Costa Rica, si cumple los compromisos contraídos, o las terribles consecuencias si eso no ocurre.

Los expresidentes Óscar Arias y Miguel Ángel Rodríguez expresaron públicamente la necesidad de aprobar esos proyectos de ley; otros expresidentes harán lo mismo en los próximos días.

Los simples ciudadanos —como la mayoría de quienes lean estas líneas y quien las escribe— tienen una importante misión: pedir encarecidamente al Poder Legislativo que, por el bien de Costa Rica, aprueben las leyes.

Quienes no tienen acceso a un diputado ni a una diputada podrán hallar la forma, escrita u oral, de hacerles llegar la petición.

Los poderes Legislativo y Ejecutivo ya dieron los primeros pasos. Ahora, debemos contribuir a que los trámites legislativos se cumplan en los plazos convenidos y lleguemos a los 200 años de independencia con una economía estable, preparada para la reactivación, que ya se está produciendo y que alcanzará niveles mucho más altos cuando la pandemia de la covid-19 haya sido superada.

¡Esa es la cruzada en la que debemos empeñarnos todos los costarricenses que deseamos lo mejor para nuestra patria!

roreamuno@robcr.com

El autor es exvicepresidente.

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