Nandan Nilekani. 15 junio

OXFORD– La tecnología digital puede transformar rápidamente la forma como los países brindan servicios a sus ciudadanos; revolucionar los servicios de educación y salud. Los servicios públicos del futuro deben ser eficaces, eficientes, justos, guiados por los datos, así como también deben responder a las necesidades individuales. Este es el momento cuando se deben sentar las bases para convertir dicha visión en realidad.

Administrados de manera inteligente, los datos pueden ser la clave para brindar servicios de salud y educación de calidad para todos (a la velocidad y escala óptimas, y de manera sostenible), así como para impulsar la inclusión social y económica. Junto con estas emocionantes oportunidades, los países también deben anticipar y gestionar los riesgos asociados a la revolución digital. Con este fin, el uso pionero de datos y tecnología en la India ofrece cuatro lecciones para otros países en desarrollo.

Primero, la escala debe integrarse en el diseño del proyecto desde el principio, en lugar de ser una idea que surja a último momento. En la India, debemos pensar cómo ayudar a un millón de trabajadores que laboran en el campo de la salud comunitaria para que ellos brinden atención médica en las áreas rurales y cómo podemos mejorar las habilidades de 100 millones de jóvenes que buscan mejores empleos. El mundo debe hacer una pregunta similar: ¿Cómo proporcionar vacunas seguras y de alta calidad a 20 millones de infantes a lo largo y ancho de todo el mundo y cómo educar a más de 260 millones de niños y jóvenes que no asisten a la escuela?

En segundo lugar, los países deben centrarse en la construcción de la infraestructura digital subyacente, necesaria para un éxito sostenido, y deben evitar ser engatusados por las más recientes y relucientes innovaciones. Con demasiada frecuencia, los países en desarrollo han echado mano a nuevas tecnologías, como, por ejemplo, bajo el lema “¡Distribuyamos tablets a los escolares!”, sin pensar lo suficiente sobre cómo se utilizarán estas tecnologías dentro de contextos nacionales específicos. Esto ha resultado en muchos proyectos piloto decepcionantes que no lograron generar un impacto sostenible a escala.

Un nuevo informe de la Comisión sobre de Tecnología y Desarrollo Inclusivo de Pathways for Prosperity, institución que tiene su sede en la Escuela de Gobierno Blavatnik de la Universidad de Oxford, propone cómo los países pueden abordar este problema.

El informe los exhorta a establecer un cimiento de “elementos para construcciones digitales”, incluidos, entre ellos, la infraestructura y habilidades básicas para aprovechar las revueltas positivas en los ámbitos de servicios de educación y salud. Además, los países deben proporcionar “andamios digitales” esenciales en torno a los cuales se puedan poner en funcionamiento nuevas soluciones tecnológicas a escala.

La India ha liderado el camino en este sentido, al intencionalmente hacer que su nueva infraestructura digital sea un bien público. Por ejemplo, Aadhaar, el sistema biométrico de identificación única de la India, muestra cómo la tecnología de vanguardia puede resolver el problema social relativo a establecer identidades únicas en un país en desarrollo con más de mil millones de personas. Ya que ha sido adoptado por más de 1,2 mil millones de ciudadanos, Aadhaar se ha convertido en una plataforma para la innovación social, debido a que fomenta muchas soluciones nuevas para diversos problemas y sirve como la identificación fundamental para múltiples iniciativas en diferentes sectores a lo largo de toda la India.

Por ejemplo, el uso de Aadhaar ayuda a prevenir el abuso de varios esquemas gubernamentales, garantizando que el subsidio al gas de cocina se extienda a cada ciudadano solo una vez en un período determinado. Aadhaar también es utilizado por todos los ciudadanos como prueba de identidad en procesos clave, como solicitar y renovar pasaportes, abrir cuentas bancarias y acceder al crédito de manera rápida y conveniente.

Asimismo, EkStep, iniciativa sin fines de lucro que cofundé con Rohini Nilekani y Shankar Maruwada, ha creado una plataforma social centrada en el estudiante y basada en tecnología con el propósito de mejorar la alfabetización y la enseñanza de la aritmética que se imparte a 200 millones de niños en la India.

Para generar un impacto a gran escala, EkStep conecta diversas innovaciones aisladas en silos e involucra a los actores clave en todo el ecosistema educativo (público, privado o social) a través de redes de colaboración y cocreación. Esta infraestructura digital abierta y gratuita está habilitando una gama de soluciones, que incluyen recursos dentro de las aulas, contenido de aprendizaje y capacitación, ayudas para la evaluación, un registro de maestros, premios y reconocimientos, y comunidades de aprendizaje.

En tercer lugar, los países deben anticipar y gestionar eficazmente los riesgos que surgen de la recopilación y el uso de datos digitales. Como primer paso, el gobierno de la India ha desarrollado un marco de consentimiento electrónico que permite a los ciudadanos comprender y autorizar distintos usos.

Pero, además del consentimiento, también necesitamos nuevas instituciones de manejo de datos que no tengan intereses que estén en competencia con los de los usuarios. El bien diseñado sistema de agregación de cuentas digitales del Banco de la Reserva de la India, para citar otro ejemplo, permite a los prestamistas potenciales revisar los activos financieros de los prestatarios en forma digital, sobre la base del consentimiento explícito de los prestatarios para acceder solo a datos específicos para un propósito específico por un período específico de tiempo. Con el propósito de permitir la inclusión financiera a gran escala, los actores clave del gobierno, del sector privado y de la sociedad civil deben establecer rápidamente estándares, regulaciones e instituciones que pongan a los ciudadanos nuevamente en control de sus propios datos.

Por último, un abordaje evolutivo gradual no resolverá problemas sociales grandes y complejos. Con demasiada frecuencia, las organizaciones creen que tienen la solución a un gran desafío social (como la solución para mejorar el acceso a la atención médica en la India rural), y creen que simplemente necesitan seguir machacando el problema.

En lugar de buscar una solución perfecta, los países deberían construir una infraestructura digital que permita a los innovadores apasionados alimentar una red interconectada que pueda cocrear simultáneamente miles de soluciones a cientos de distintos problemas. En lugar de tener más y mejores silos, necesitamos entornos de innovación más ágiles y abiertos.

La nueva tecnología, las instituciones y los reglamentos pueden ayudar a los países a volver a imaginar cómo deberían ser los servicios de educación y salud, a desarrollar el capital humano y a preparar a sus jóvenes para los empleos del mañana. Sin duda, la India todavía tiene mucho que hacer en ese sentido. Sin embargo, hasta ahora, su éxito inspirará a otros países en desarrollo para que ellos también fomenten ambiciones digitales que sean tan audaces e inclusivas como las de la India.

Nandan Nilekani es presidente de the EkStep Foundation y presidente de Infosys Ltd., y fue presidente fundador de la Unique Identification Authority of India (Aadhaar).

© Project Syndicate 1995–2019