Fernando Cruz Castro.   27 mayo

La incorporación de herramientas tecnológicas en los poderes judiciales ha crecido de manera exponencial en los países latinoamericanos.

Los sistemas de justicia tienden a la introducción de novedosas formas de trabajo para agilizar el trámite de los procesos hasta que se dicte resolución o sentencia.

Aprobamos tres protocolos para llevar a cabo audiencias virtuales en materia civil, laboral, penal y penal juvenil. Las regulaciones aprobadas establecen estrictas medidas de seguridad para evitar presiones o influencia de personas ajenas al proceso judicial.

La realidad mundial impone retos a las instituciones públicas. Unos surgen de nuestras particularidades como país y ahora sumamos otro, inesperado, la pandemia ocasionada por el virus SARS-CoV-2.

En el caso de Costa Rica, quienes estamos al frente de la administración de justicia estamos convencidos, hoy más que ayer, de que el uso de la tecnología es fundamental para dar continuidad a los servicios de justicia en todo el territorio.

En menos de dos semanas, aprobamos tres protocolos para llevar a cabo audiencias virtuales en materia civil, laboral, penal y penal juvenil.

Las regulaciones aprobadas establecen estrictas medidas de seguridad para evitar presiones o influencia de personas ajenas al proceso judicial.

Garantías. Las audiencias serán dirigidas por jueces que tendrán la responsabilidad de garantizar la presencia de todas las partes y de que estas se encuentren solas y concentradas en la diligencia judicial.

Para impulsar esta iniciativa, resultó necesario integrar dos herramientas tecnológicas, Microsoft Teams y el sistema Sigao, que, en la práctica, no guardan relación directa, con el fin de integrar la audiencia virtual en un expediente judicial único por medio de sistemas informáticos.

Mediante la web judicial y la aplicación, del 23 de marzo al 8 de mayo del 2020, se dio respuesta a 30.339 nuevas demandas en las diferentes materias y se recibieron 332.758 escritos.

Ambos procedimientos corresponden a servicios en línea, en los cuales la persona únicamente debe solicitar usuario y contraseña en el despacho respectivo.

Al chatbot, ingresaron 16.652 gestiones de usuarios solicitando información sobre trámites en el Poder Judicial.

En ese mismo período, se tramitaron en línea 5.331 solicitudes de apremio corporal, y se evitaron así las aglomeraciones en las oficinas judiciales.

A través del Sistema de Depósitos Judiciales, del 2 al 8 de mayo del 2020, se recibieron 48.458 depósitos por ¢4.629 millones y $128.000.

Asimismo, se realizaron 53.271 pagos por ¢4.975 millones y $242.000, un reflejo del trabajo reciente de los despachos judiciales.

Los datos revelan que la automatización judicial permite mejorar la eficiencia. Vivimos tiempos en que los recursos son escasos, por tanto, las nuevas tecnologías contribuyen a mejorar y garantizar el acceso a la justicia a todas las personas y, consecuentemente, la percepción ciudadana sobre la labor del Poder Judicial.

El autor es presidente de la Corte Suprema de Justicia.