Columnistas

Niños con hambre: el fracaso más vergonzoso del Estado

Duelen ciertos comentarios surgidos tras la noticia de que se destinan ¢350 diarios por estudiante para alimentación

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El propósito de los comedores escolares fue garantizar una buena nutrición infantil, al reconocer que esta es fundamental para el desarrollo de todo ser humano. Además, parte de una premisa sencilla: un niño con hambre no aprende. Sin embargo, la realidad hizo que, para muchos estudiantes, la comida en el centro educativo se convirtiera en la única alimentación asegurada del día. Por eso celebro que, gracias a una ley impulsada por el exdiputado Luis Vásquez, el beneficio se ampliara también al periodo de vacaciones.








Nuria Marín Raventós

Nuria Marín Raventós

Licenciada en Derecho de la Universidad de Costa Rica y Máster en Artes Liberales en Harvard University. Co-fundadora y Vicepresidenta del grupo empresarial "Alvarez y Marín Corporación". Mujer Empresaria del Año 2011, Premio Alborada, Programa de Desarrollo Mujer Empresaria, Cámara de Comercio. Profesora, analista y conferencista.

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