Luis Mesalles. 3 mayo, 2019

Más allá de buscar ganadores y perdedores, la elección del Directorio legislativo, el Primero de Mayo, nos brinda algunas señales sobre el panorama político.

La elección de un directorio multipartidista se da gracias a la alianza entre varios de ellos, en cuenta el PAC, que en otros tiempos satanizaba los acuerdos. Ahora, no solo pactó con el PUSC para ganar las elecciones presidenciales, sino también con diversas fracciones para avanzar en la agenda que le interesa como gobierno.

El PLN, por su parte, consiguió la elección de uno de sus diputados más destacados para el cargo de presidente parlamentario. El diputado Carlos Ricardo Benavides podrá utilizar sus demostradas habilidades políticas y de negociación para posicionarse como líder de su partido y en primera línea para una posible precandidatura presidencial.

La postura mostrada por el PLN tiende a ser menos beligerante y está más dispuesto a ayudar a que le vaya bien al gobierno, que en otras ocasiones cuando ha sido oposición. Ya sea por altruismo o por cálculo político, la realidad es que al país le conviene avanzar en muchos asuntos, aunque uno no esté de acuerdo con todo, en lugar de mantener una discusión perpetua sin tomar decisiones.

Aparte de otros diputados de partidos pequeños, destaca la participación de Restauración Nacional en la alianza del Primero de Mayo. Fiel a su postura tradicional, pareciera que dio sus votos a cambio de que la agenda acordada excluyera temas espinosos para sus partidarios cristianos.

Los excompañeros de Restauración, ahora como Nueva República, se consolidan como el partido de oposición permanente contra el PAC, continuando la lucha que empezó durante la campaña presidencial pasada.

Finalmente, la fracción del PUSC quiere, al parecer, distanciarse del PAC y de sus compañeros que forman parte del Ejecutivo. Podría ser una estrategia política, con la cual pretenderían adueñarse de los posibles logros del gobierno, especialmente en el campo económico, pero, a la vez, ser capaces de criticar al gobierno cuando las cosas no salen tan bien.

Lo sucedido el Primero de Mayo parece contradecir la teoría de que este país es ingobernable bajo el multipartidismo. Ciertamente, no es fácil llegar a acuerdos, pero tampoco imposible. A falta de conocer los detalles de la agenda acordada, la esperanza es que esta vaya en la dirección adecuada para resolver los problemas del país.

El autor es economista.