Luis Mesalles. 10 julio

La situación fiscal del país es muy complicada. Venía mal antes de la pandemia y esta terminó de rematarla.

Múltiples propuestas han surgido para cerrar el hueco en las finanzas públicas, entre estas aumentos de impuestos y recortes de gastos. Aun así, en el mejor de los escenarios, el déficit seguirá siendo muy elevado este año y el siguiente.

Lo anterior significa que el gobierno recurrirá al endeudamiento para cubrir el faltante. Le pasa la pelota a las generaciones del futuro para que ellas paguen el déficit de hoy.

Aunque también podría verse como una manera de apostar por que en el futuro habrá mayor capacidad de pago que en el presente, ya que hoy el ingreso de las personas se ha desplomado por la crisis.

Para ello, deben trabajar desde ya en la creación de las condiciones para que la economía crezca en el futuro.

Una manera de hacerlo es mediante el fomento de nuevos emprendimientos. Con la crisis, y empujados por la pérdida de ingresos, muchos costarricenses han puesto a volar su imaginación para hacer germinar un nuevo negocio.

Pero la queja común es lo engorroso que resulta echar a andar una nueva idea. Por eso, la mejor forma de ayudar a los emprendedores es decretando una moratoria para todo tipo de trámites, a fin de facilitar el florecimiento de más emprendimientos.

La inversión pública es fundamental para potenciar el crecimiento de la economía a mediano plazo. A pesar de la escasez de recursos, el gobierno no debería detener las obras que están en construcción.

Además, debería aprovechar la figura de alianzas público-privadas para generar nueva infraestructura, como la ampliación de la 27 y del puerto de Caldera, entre otras.

La ampliación de la red para Internet también es crucial. La economía del futuro (y del presente) requiere acceso con banda ancha y velocidad para toda la población. Es una herramienta clave para una gran cantidad de trabajos, así como para la educación.

Los estudiantes carentes de acceso a Internet están quedando sumamente rezagados y la brecha costará mucho cerrarla.

El uso de los fondos de Fonatel es una posibilidad. Es necesaria una rápida y eficiente utilización de estos y evitar su uso con otros propósitos, como pretende el gobierno. Sería como dar de comer a la gente sin enseñarle a pescar.

El autor es economista.