Columnistas

Inmunoterapia institucional

Cuando leí que Estados Unidos aprobó el primer tratamiento de inmunoterapia celular para combatir el cáncer –en este caso, un agresivo tipo de leucemia–, pensé con alegría en los miles de pacientes que podrán salvar sus vidas. Cuando releí la noticia, para entender bien la técnica, no pude evitar hacer una analogía entre el procedimiento y la salud –o falta de ella– de nuestro sistema institucional. Me movió la saga de los créditos otorgados por el Banco de Costa Rica (BCR) a Sinocem, para importar cemento, y a Coopelesca, para comprar una planta generadora de electricidad.








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