Jaime Daremblum. 2 julio

El autócrata ruso, Vladimir Putin, aprovechó la semana pasada la cumbre en Japón de las principales naciones industrializadas que conforman el G20 para afirmar en una entrevista para el Financial Times que “el liberalismo actualmente es irrelevante”.

Con esto quiso decir que las ideas que han regido las democracias de la posguerra, como los derechos humanos, el multiculturalismo y la tolerancia, se han convertido en valores obsoletos. Putin declaró, así, que la visión de la política liberal ha llegado a su final, es decir, “el liberalismo no puede imponer su visión al resto del mundo, pues entra en conflicto con los intereses de la mayoría de sus ciudadanos”.

Elton John, quien ha dado conciertos en Rusia, señaló que no aceptaba las afirmaciones de Putin, las cuales tildó de “hipócritas”.

Las afirmaciones de Putin fueron rebatidas por líderes europeos como Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, quien recalcó no estar de acuerdo. “Lo que considero estar obsoleto es el autoritarismo, el culto a la personalidad y el mando hegemónico de los oligarcas”, contestó.

A raíz de las declaraciones de Putin, el célebre compositor e intérprete británico de música rock Elton John, quien ha dado conciertos en Rusia, señaló que no aceptaba las afirmaciones de Putin, las cuales tildó de “hipócritas”. Elton John, quien es gay, está casado, tiene familia con su pareja y defiende las causas del movimiento LGBTI (lesbianas, gais, bisexuales, transgéneros e intersexuales), manifesto que en el filme autobiográfico Rocketman, el distribuidor ruso censuró escenas porque mostraban actividades sexuales abiertamente homosexuales.

John, además, hizo notar que desde el 2013 existe una ley que prohíbe “propaganda” gay en Rusia.

Putin, respondiendo a las afirmaciones de Elton John, dijo: “Tengo un gran respeto por él ya que es un genio musical y a todos nos encanta escucharlo, pero creo que se está autoengañando (…). Nosotros, los rusos, tenemos actitudes muy sensatas con respecto a la comunidad LGBTI, muy calmadas y con nuestras mentes muy abiertas. El problema está en que ellos han sido bastante agresivos al intentar imponer sus puntos de vista”.

Al rescatar estas palabras de Putin, me pongo a pensar en los millones de ciudadanos rusos sometidos al látigo del Kremlin y su KGB, amén de los tribunales viciados por el régimen. Ni tolerancia ni respeto.

El autor es politólogo.