Jorge Vargas Cullell. 5 junio

¿Qué necesitamos en Costa Rica: reactivar la economía o impulsar una transformación productiva? Las dos cosas suenan a lo mismo, pero son muy distintas, tanto por su naturaleza como por las estrategias de política pública que implican.

Reactivar, como su nombre lo indica, es meterle más dinamismo a la economía que tenemos hoy: si crecemos a un 2 % anual, hacerlo al 4 % “chuceando” al sector productivo actual. Transformación productiva implica una cuestión más compleja: conseguir un mayor dinamismo apostando por el desarrollo de nuevos sectores de actividad económica.

La distinción entre los dos conceptos es importante: el país tiene una matriz productiva generadora de poco empleo debido al amplio peso que tienen los bienes y servicios con bajos encadenamientos productivos y multiplicadores de empleo. Durante la presente década, el país no sufrió una recesión, pero hubo un alto desempleo y una creciente informalidad. La economía creció al 3 % o 4 % anual (que ya deseáramos ahora) y se crearon poquitos puestos de trabajo.

Me temo, entonces, que el dilema por resolver es más complicado que obtener una reactivación “pura”. Sin cambios en la matriz productiva, la aguja del empleo y los ingresos se moverá poco. Quiero aclarar bien el punto: sin duda, caería muy bien al fisco, a las empresas y a la seguridad social tener mayor crecimiento. Empero, por la particular configuración de nuestra economía, crecimiento y empleo no son objetivos gemelos.

Sin transformación productiva, la reactivación podría tener pocos efectos sobre el empleo y la pobreza en las regiones y, probablemente, ensanche las desigualdades territoriales y sociales entre “los reactivados” y “los olvidados”.

Estas consideraciones no las he visto claramente expuestas en la lluvia de recetas para reactivar la economía, que he leído en las últimas semanas. Hay un supuesto de que al cortar la tramitomanía, bajar las tasas de interés, aumentar la disponibilidad de crédito (todas cosas positivas), se apearán dos pájaros de un solo tiro: más actividad económica y más empleo.

Pienso distinto. Concedo gran importancia a las políticas de fomento productivo con enfoque territorial. Para eso, necesitamos entender mejor las estructuras productivas regionales, identificar las actividades con potencial y, ahí sí, movilizar los recursos de soporte técnico y financiero que tenemos. Reactivar y transformar.

El autor es sociólogo.