Jorge Vargas Cullell. 17 febrero
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Pongo hoy la siguiente pregunta, como experimento mental para aplicar la imaginación a temas de interés público: si tuviéramos que escoger tres problemas concretos que este país enfrenta, que no sea la crisis fiscal, ¿cuáles seleccionaríamos dentro del montón que nos aquejan?

Aclaro dos reglas de juego. La primera, elemental, es definir lo que califica como problema concreto. Hablamos de un asunto específico de política pública que, de ser resuelto, eliminaría un cuello de botella de nuestro desarrollo. No se vale incluir aspiraciones generales («más desarrollo») ni asuntos que son resultados generales de muchas acciones en diversos campos («bajar la pobreza» implica más crecimiento económico, mejores empleos e inversión social pública). Tampoco valen recetas abstractas que nadie sabe como se comen («reforma integral del Estado» supone transformar de un plumazo 300 instituciones y cambiar una cuarta parte del PIB).

La segunda regla es que, una vez seleccionado un problema, debemos enunciar sintéticamente los efectos esperados de la resolución. Por limitaciones de espacio, aquí expreso telegráficamente por lo menos una consecuencia específica. Aquí va, pues, mi lista corta:

1. Universalizar la red de banda ancha del último kilómetro, simétrica y de alta velocidad. Lograremos resolver la desconexión productiva, educativa y de salud de la población que tanto nos afectó en la pandemia. (Tip de Roberto Sasso 27/11/2020: separar provisión de servicios y construcción de red).

2. Impartir el currículo completo del MEP en todas las escuelas primarias (apenas un ridículo 6 % lo imparte hoy). Aumentaremos éxito académico en secundaria y mejoraremos el perfil de la oferta laboral, clave para el desarrollo.

3. Unificar los sistemas de pensiones y cambios paramétricos en la edad de retiro y tasa de cotización. La sostenibilidad actuarial de fondos de pensiones desactivará una bomba de tiempo que estallará a mediano plazo.

¿Quedaron gran cantidad de cosas por fuera? Sin duda. ¿Por qué solo tres? Para evitar listas de Navidad. ¿Que los problemas son muy chiquiticos? No lo creo, afectan a millones de personas. ¿Que para qué el ejercicio? Remeda un atributo del mundo de la política: se aspira a mucho, pero se puede poco y hay que priorizar, con sentido práctico, pero visión estratégica.

Ahora mi pregunta: ¿Cuáles escogerían ustedes en este año del bicentenario?

El autor es sociólogo.