El MEP es un misterio

La ministra Anna Katharina Müller ha convertido al MEP en un búnker inexpugnable, donde se maneja con absoluto secretismo la información que alumnos, padres y educadores urgen conocer

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Transcurridos seis meses de un extraño silencio frente a los graves problemas que encara la enseñanza, va siendo hora de que el MEP decida si sale del ostracismo, o bien, se cambia el nombre a Misterio de Educación Pública.

Muchísimo se ha hablado sobre los cuatro años de rezago que arrastran miles de escolares y colegiales, debido a la suspensión de clases provocada por las huelgas de docentes y la pandemia de la covid-19.

Sin embargo, muy poco, para no decir nada, han dicho las actuales autoridades educativas sobre las estrategias y medidas concretas que piensan impulsar para recuperar el valioso tiempo perdido.

Todo lo contrario, la ministra Anna Katharina Müller ha convertido al MEP en un búnker inexpugnable, donde se maneja con absoluto secretismo la información que alumnos, padres y educadores urgen conocer.

¿Cómo se va a enfrentar el apagón educativo? ¿Se están considerando reformas en los programas de estudio? ¿Qué planes hay para reducir la brecha informática? ¿Con qué herramienta se sustituirá a las pruebas FARO?

Estas y muchas otras preguntas se estrellan contra los muros del Ministerio, pese a que el presidente Rodrigo Chaves ofreció, en el discurso de sus primeros 100 días de mandato, “un modelo educativo actualizado”.

Han transcurrido 80 días desde aquel anuncio, y la ministra Müller todavía no le explica al país en qué consiste este nuevo modelo y, más bien, parece cada vez más esquiva ante las crecientes interrogantes que genera su sigilo.

El pasado 21 de octubre, la diputada liberacionista Dinorah Barquero aprovechó una visita de la jerarca de Educación al Congreso para reprocharle el hecho de que no atendiera sus múltiples solicitudes de información y audiencia.

Barquero alegó que incluso habló con el mandatario Chaves y la ministra de la Presidencia, Natalia Díaz, para contarles que la ministra era “inaccesible” y para pedirles ayuda para concretar una reunión con ella.

La legisladora verdiblanca no es la única que ha topado con cerca en los últimos meses. Los medios de comunicación, y la ciudadanía en general, tampoco han logrado enterarse de las ideas de la jerarca.

Bien lo dijo el rector Guillermo Malavassi, luego de asistir a su primera sesión en el Consejo Superior de Educación, donde esperaba conocer los planes del MEP. “Hay más expectativas que soluciones”, advirtió.

rmatute@nacion.com

El autor es jefe de información de La Nación.