Armando Mayorga. 10 enero

“Después de un accidente aéreo en Costa Rica que mató a 10 estadounidenses, el exjefe de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (National Transportation Safety Board –NTSB–, de EE. UU. ) tiene un claro mensaje para los ciudadanos estadounidenses que piensan enlistarse en tales vuelos: ‘No lo hagan’”.

La advertencia la difundió Fox News, donde el experto James Hall declaró a la periodista Cristina Corbin que “estos vuelos turísticos privados no tienen el tipo de supervisión y regulación” que tiene la aviación comercial en los Estados Unidos.

31/12/17/ Corozalito, Guanacaste.
31/12/17/ Corozalito, Guanacaste.

Advertencias como estas deben forzar a la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) a revisar sus procedimientos de regulación de la aviación en Costa Rica para explorar por qué existe tan mala percepción, y dudas, sobre su trabajo.

Hall no es ningún ignorante. De 1994 al 2001 dirigió la NTSB y no solo ordenó medidas de seguridad que tuvieron impacto mundial, sino que investigó accidentes que marcaron un antes y un después como los del USAir 427, el TWA 800 y el EgyptAir 990.

Aviación Civil de Costa Rica debe admitir, por lo menos, que en transparencia está rezagada porque casi nunca se conocen causas de accidentes y menos sanciones por los percances con aeronaves.

Por ejemplo, en la página web de la DGAC, el último reporte anual de accidentes aéreos data del 2009: ¡llevan ocho años de retraso!

Tampoco hay a la vista un historial de la trayectoria de cada operador por si un usuario deseara tener una referencia antes de contratar sus servicios o comprar un pasaje.

Es prioritario que esta costosa organización estatal preste un servicio público profesional, independiente, que sirva como guía para los miles de pasajeros del transporte aéreo. Es de interés público que dé a conocer la antigüedad de cada flota aérea del país, qué porcentaje de operadores cumplen con las normas de mantenimiento y qué tipo de sanciones aplica a las firmas o a pilotos que han afrontado incidentes o accidentes con sus naves.

Eso, de que ocurre un accidente y casi nunca se informa por qué sucedió, debe ser historia. Están de por medio familias que lloran a seres amados y la imagen del país.

amayorga@nacion.com

Armando Mayorga es jefe de Redacción de La Nación.