Ronald Matute. 18 julio

Cuando el extremismo impulsa campañas de mentiras y amenazas, el celular es un instrumento de salvación o perdición.

Es posible que a los chats de su teléfono ingresen mensajes de dudosa procedencia, que alguien le reenvía sin verificar de quién procede y con la irresponsable pregunta: “¿Viste?”.

La notable chapucería con que fueron elaborados algunos de estos mensajes permite determinar con facilidad que se trata de informaciones falsas o distorsionadas.

Sin embargo, otras comunicaciones tienen una presentación tan depurada que engañan a quien no las observe con cuidado.

Rompa la cadena de desinformación...No sea cómplice de la mentira.

Los promotores de fake news o noticias falsas plagian logotipos y formatos de medios de comunicación serios para disfrazar su discurso malévolo.

Otras veces, toman fotografías, videos, audios, acontecimientos y personajes de otras latitudes y otros tiempos para crear una realidad ficticia.

El propósito de su estrategia es desinformar, confundir, dividir y desviar a la opinión pública hacia un estado de vulnerabilidad.

Lamentablemente, todavía no se ha inventado una aplicación, un filtro o un antivirus que inmunice al ciudadano contra esta feroz acometida.

Sin embargo, los usuarios de teléfonos celulares, tabletas o computadora tenemos una herramienta fundamental para repeler a ese lobo feroz: la duda.

Controlar el frenético impulso de compartir mensajes con nuestros contactos o grupos en redes sociales es un saludable comienzo.

El segundo paso es preguntarnos dos veces si la información recibida es falsa o verdadera, o cuestionar la seriedad de un contenido anónimo.

Lo anterior conducirá, necesariamente, a la búsqueda de fuentes reconocidas y serias para contrastar los datos sospechosos con la realidad.

Por último, mantenerse enterado del acontecer noticioso también puede convertirse en un poderoso antídoto contra la desinformación.

Y si no tiene tiempo de hacer nada de esto, hágale un enorme favor a los demás y no reenvíe los mensajes. Rompa la cadena de desinformación...

No sea cómplice de la mentira.

Ronald Matute es jefe de Información de La Nación.