Ronald Matute. 5 marzo

Transcurrió un año desde que el gobierno lanzó un ambicioso proyecto con el cual pretende que el país reduzca a cero sus emisiones netas de carbono de aquí al 2050.

Entre los ejes de la iniciativa figuran la electrificación del transporte público, la transformación agropecuaria, la modernización de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) y una reforma fiscal verde. Tal vez sea muy temprano para evaluar cuánto hemos avanzado en la materia, pero ojalá hayan aprovechado los primeros 365 días del plazo para colocar las bases para iniciar el cambio.

Algunos planes comunales evidencian un lento despertar de nuestra sociedad para protegerse de las amenazas del cambio climático y eliminar las malas prácticas ambientales.

De momento, algunos planes comunales evidencian un lento despertar de nuestra sociedad para protegerse de las amenazas del cambio climático y eliminar las malas prácticas ambientales.

Según el Instituto de Fomento y Asesoría Municipal (IFAM), 21 de los 82 cantones ya cuentan con un inventario de gases de efecto invernadero para saber cómo están sus emisiones y tomar acciones. Dicha información, por ejemplo, ha permitido a la comunidad de Monteverde, en Puntarenas, reforzar proyectos con el fin de consolidarse como un destino ecoturístico sostenible. Allí, hoteles, restaurantes y otros establecimientos se han organizado para crear una “ruta eléctrica” que ofrece 80 puntos de carga para vehículos impulsados por energía eléctrica.

La intención de esta comunidad es promover un tipo de transporte limpio que coadyuve a ir reduciendo las emisiones de carbono.

Mientras tanto, en Desamparados, 1.500 familias y 13 centros educativos participan en un programa de compostaje y ya se inauguró la primera huerta comunal en San Rafael Abajo. En Tilarán, la municipalidad planea incursionar en la generación de energía eólica y, en Curridabat, el gobierno local promueve medidas para proteger la biodiversidad en parques y riberas.

En San José, un proyecto para construir una ruta naturbana de 25 kilómetros, en los próximos 10 años, comienza a abrir espacios seguros y confortables a los peatones. Necesitamos estas ideas generen un efecto dominó en barrios, distritos y cantones para que, sumadas a la política estatal, aporten significativamente a la mitigación de las amenazas del cambio climático.

rmatute@nacion.com

Ronald Matute es jefe de Información de La Nación.