14 octubre

Recientemente, Acueductos y Alcantarillados (AyA) terminó una obra en la ruta 306, en Granadilla Norte de Curridabat. Algunos huecos hechos por la cuadrilla fueron simplemente rellenados con tierra. Además, los bordes de algunas tapas de alcantarillas siguen expuestos, y las aceras y cordones de caños dañados no fueron reparados. La Municipalidad tampoco responde por estos hechos.

Franco Mainieri Murillo, San José

Tener cuidado

En varias ocasiones, cuando he comprado alimentos en restaurantes de comida rápida, me he encontrado con que los despachadores introducen la factura dentro de la bolsa donde va la comida, lo cual es una práctica contraria a la higiene, especialmente en estos tiempos de pandemia.

Algunos de mis exestudiantes universitarios de Nutrición me confirmaron que en los cursos de manipulación de alimentos se hace énfasis en la higiene a la hora del empaque y entrega de la comida. Les insisten en que quien manipula los alimentos no debe tocar el dinero.

Recuerdo un artículo publicado en The Journal of Infectious Diseases, en el 2010, respecto a un brote de norovirus en un grupo de deportistas y la fuente fue una bolsa contaminada. Insto a los gerentes de restaurantes y supermercados a vigilar activa y permanentemente las buenas prácticas en lo referente a la manipulación de los alimentos por parte de los empleados.

Robinson Rodríguez Herrera, San Pedro de Montes de Oca

Da gracias

Agradezco profundamente el obsequio histórico que Frasier Pirie nos hace con sus libros donde aparecen maravillosas fotografías de épocas anteriores de nuestra querida Costa Rica, las cuales no deben quedar en el olvido.

El tiempo congelado, Cartago Station y Nuestra patria son tesoros para mí y los dejaré de herencia a mis nietos.

Hannia Hidalgo Quesada, Tibás

Denuncia sin atender

He puesto dos denuncias ante la Tributación Directa contra una empresa que se niega a recibir tarjetas de crédito y no me resuelven el problema.

Hugo Trejos Agüero, Cartago

Abuso tributario

El monto de los marchamos es desproporcionado y abusivo. Un diputado consciente de ello presentó un proyecto de ley para bajarlo un 50 %. Los diputados del PAC, a pesar de la innecesaria e inconstitucional restricción vehicular, ya por siete meses, siguen oponiéndose.

El Ministerio de Hacienda, adelantándose al ajuste, lejos de tomar en cuenta la depreciación, como es lógico aquí y en el resto del mundo, aumentó el valor de los vehículos.

Alexis Villalobos Soto, Alajuela

La vía costarricense

La vía costarricense nunca fue el desorden, la violencia y el caos. Fue la abolición del ejército desde 1948, la supresión de las fuerzas armadas para dedicar esos recursos al desarrollo económico y social.

La vía costarricense es el camino del trabajo, la educación y el respeto a unos principios fundacionales y criterios permanentes que no se negocian porque conforman nuestra identidad.

Este país es casa de todos. Todos somos responsables de restaurar el orden y, primordialmente, la justicia por las vías y los cauces correctos.

A quienes se les confió y confirió la dignidad de dirigir esta nación, la patria les pedirá cuentas. Esta no es la vía costarricense porque esta no es Costa Rica. Pongamos la bandera de todos los costarricenses en su lugar. Ni la abandonemos.

Helena Fonseca Ospina, Escazú

Delitos cometidos

La ley faculta a la policía para incautar los instrumentos con los cuales se comete un delito. En los bloqueos no se ha incautado ni uno solo de los vehículos, como volquetes y otros, utilizados para echar materiales en las carreteras y obstruir el tránsito.

Esos vehículos debieron ser gravados por el Registro Público con una anotación preliminar para responder por los daños y perjuicios causados.

No importa si el bloqueo se lleva a cabo en Paso Canoas. Los vehículos servirán para cobrar daños y perjuicios en cualquier parte del país. El delito es uno solo, aunque sea cometido por diferentes actores en diferentes partes. La intención es única y la misma: alterar el orden público.

Galo Vicente Guerra Cobo, San José

Casimir, lino y seda

La composición de la Asamblea Legislativa es para la historia; hay de todo. Algunos llegaron sin habla, luego se escucharon y ahora no se callan. Pululan los reproches al gobierno y no aportan soluciones, hay desnutrición en tercer grado.

El costo de las nuevas instalaciones es de $149 millones, por este préstamo pagaremos ¢1.300 millones al mes durante los próximos 15 años. Debe servirnos para meditar seriamente en los requisitos para elegir a nuestros diputados, asesores, administrativos y sus jugosos salarios, que siguen sin aportar el 15 % para ayudar a los más necesitados, como lo hacen el presidente y sus ministros.

Eso tampoco se resuelve con casimir inglés, linos y sedas, pero no dudan en hablar a favor de los pobres, del ahorro del Estado, de la eficiencia, de la transparencia y demás hierbas aromáticas.

Eunicia M. Murillo Arias, San Francisco de Dos Ríos