Hace 3 días

El 2 de diciembre, canal 7 transmitió el programa Sueño de Navidad, en el cual se presentó el caso de una familia en situación de pobreza. Dijeron que “Todos los miembros de la familia tenían padecimientos mentales”. Posteriormente, cuando describieron a los dos hijos, manifestaron que tenían “retardo mental”.

Hace muchos años que la Ley 7600 y la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad obligan a usar el lenguaje correcto para referirse a una persona con esa condición. A quienes antes se les denominaba “con retardo mental”, ahora primero se les llama por su nombre y, si es necesario hacer referencia a su condición, se le dice “discapacidad intelectual”. No puede asociarse a un trastorno mental porque no lo es.

Aplaudo y reconozco el esfuerzo de Televisora de Costa Rica para darles a estas familias la oportunidad de mejorar su calidad de vida. Pero insto a que, antes de publicar sus historias, pidan apoyo a entidades como el Centro Nacional de Recursos, Consejo Nacional de Rehabilitación y Educación Especial, Fundación Yo puedo, ¿y vos?, entre otras, para que el lenguaje que utilicen sea idóneo e inclusivo. Podrían incluir en sus programas entrevistas con profesionales que sensibilicen a la población sobre las necesidades de las personas con discapacidad para que el costarricense comprenda por qué ese grupo vive en situación de pobreza con tanta frecuencia y qué se puede hacer para apoyarlos.

María Isabel Sánchez García, San José

Agua y combustible

La Universidad de Costa Rica, a pesar del fallo de la Sala IV de la Corte Suprema de Justicia, que negó el recurso de habeas corpus a los estudiantes y terroristas que quisieron incinerar vivos a agentes del orden, tiene motivos especiales de satisfacción y orgullo, su rector, Henning Jensen, está ad portas de ganar el Premio Nobel de Química, por sus profundos y enjundiosos estudios, los cuales le permitieron descubrir que el agua es el más activo de los combustibles y que arde ante la presencia del fuego.

Además, la humanidad estará en deuda impagable con él porque nos va a liberar de la contaminación generada por los derivados del petróleo. Mi Dios lo bendiga y proteja.

Camilo Cifuentes Correa, San José

Respuesta del ICE

En relación con la carta de Roberto Sossa Sandí, publicada el 29 de noviembre, el ICE informa de que el problema con su teléfono fijo se atendió y quedó funcionando correctamente, con satisfacción del cliente. Lamentamos los inconvenientes presentados.

German Sánchez, jefe de la Unidad Infraestructura

27 minutos

Llamé al 2212-2000 del Banco Nacional el martes 3 de diciembre a las 9:15 a. m., y solicité el correo electrónico del auditor y del superior de Proveeduría para plantear una duda sobre el proceso del rol de peritos responsables de los avalúos para otorgamiento de créditos. Pasé 27 minutos en el teléfono para hacerles ver que la dirección electrónica de un correo institucional no contiene información sensible como ellos dijeron.

Marcela Castro Barrantes, Alajuela

Médico honorable

Doy reconocimiento al profesionalismo, don de gentes, gran espíritu de servicio y ética del doctor Abel Enrique Sibaja Picado, quien labora en el Ebáis de la Universidad de Iberoamérica (Unibe) del cantón de Montes de Oca. Médicos como él hacen grande a la Caja Costarricense de Seguro Social.

Las personas merecemos ser atendidas por profesionales que logren unir el conocimiento con el buen trato a los pacientes para humanizar los servicios. ¡Muchas gracias, doctor Sibaja!

María Elena Jiménez Chaves, Montes de Oca

Precio real

Hace unos años, una compañía farmacéutica tenía una promoción de que si se compraba un medicamento, se guardaba la factura de compra y la caja y luego las presentaba al comprar una nueva, entregaban otra de regalo, así funciona todavía. Desgraciadamente, las promociones de la competencia se volvieron un relajo.

Algunas emularon la iniciativa y decían regalar una caja por dos o tres que se compraran. Así, el cliente quedaría con medicina suficiente para 3 o 4 meses.

Otras piden inscribirse en la farmacia, dar el teléfono, correo electrónico, cédula de identidad, etc. En un negocio de precios bajos, que siempre se encuentra atestado de clientes, una dependiente muy amable decidió por fin llenarme el cuestionario. Días después recibí un correo donde se me indicaba que la factura había sido enviada a revisión y que me notificarían el estado del registro.

Como no lo recibí, llamé al número de teléfono que proporcionaron y siempre está ocupado. Si dividimos el valor de las dos o tres cajas que pagamos, entre tres o cuatro, ese es el real de una caja, incluida la materia prima, el empaque, la distribución, la promoción y la ganancia de la trasnacional, los subdistribuidores y la farmacia. Pagaríamos ese precio real, pero todavía no llega a los más necesitados, quienes deben comprar al menudeo por falta de ingresos.

Óscar Madrigal, San José