10 octubre

Compré un artículo con tasa 0 a 10 meses plazo, en abril. Ese mismo día realicé un abono extraordinario, días después, otro. La primera vez solo se reflejó un pago. Llamé al BAC y me indicaron que se debió a problemas en el sistema y que quedaría resuelto el mes siguiente, pero no sucedió. Llamé varias veces y de la central me pasaban a diferentes departamentos hasta que la llamada se cortaba.

Fui a la sucursal de Moravia y tardé tres horas para confirmar que, en efecto, hice los abonos. Me solicitaron volver ocho días más tarde para darme una solución. Volví y fue otro largo tiempo en espera. Me dijeron lo mismo. Mi estado de cuenta de este mes es exactamente igual a los anteriores. Los pagos extraordinarios siguen sin aparecer.

María Isabel Carvajal Quirós, San José

Nueva propuesta

Las decisiones improvisadas y retardadas de los distintos gobiernos nos llevaron a la actual crisis de ingobernabilidad y liderazgo.

Al escuchar el clamor nacional el gobierno convocó un diálogo sectorial para formular una propuesta consensuada, en procura de alcanzar la reforma estatal demandada y la reactivación económica necesaria.

La situación institucional del país requiere cooperación intersectorial, el respeto de las normas y regulaciones existentes, la contribución solidaria de los más adinerados, la conectividad de las plataformas informáticas (Hacienda digital) y la transparencia en la gestión pública y privada.

El gobierno deberá crear primero una estrategia de diálogo y definir una metodología de trabajo pragmática, si quiere resultados positivos, de lo contrario, llevará más tiempo su formulación y desarrollo.

José Rugama Hernández, San José

Plus judicial

Sería interesante que el presidente de la Corte Suprema de Justicia, recién reelegido, Fernando Cruz Castro, explique a su real patrono, el pueblo, los motivos por los cuales renunció hace dos años al plus salarial denominado índice gerencial. Si fue por cálculo personal o por considerarlo injusto y desproporcionado.

Ese millonario plus beneficia a 45 personas que conforman la cúpula del Poder Judicial, y fueron precisamente los magistrados quienes se incrementaron sus propios salarios de la noche a la mañana en un 96 %.

Que Cruz explique qué gestiones ha realizado para que sus colegas renuncien a ese excesivo privilegio. Si realmente lo considera injusto, ilegal e improcedente, que diga si, además de haber renunciado a ese privilegio, hizo la correcta devolución del dinero recibido por ese concepto durante 96 meses con sus respectivos 8 aguinaldos.

Recuerdo que dos valientes jueces, Silvia Arce y Armando Elizondo, presentaron una acción contra ese privilegio, hace más de dos años, pero la resolución no sale. Mientras tanto, esa piñata salarial sigue siendo financiada mensualmente por el pueblo.

Daniel Madrigal Sojo, Goicoechea

Operación gratis

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) tiene muy mala reputación debido a la atención en los hospitales y las filas interminables. Yo tenía la misma idea sobre la CCSS. Sin embargo, hace varios meses ocurrió algo que me hizo cambiar de parecer. Un familiar cercano fue operado en el hospital Calderón Guardia, de un tumor cerebral. No se le hizo ningún cobro después.

En un hospital privado, habría tenido que pagar muchos millones. En otros países, no existe la opción de escoger un hospital del Estado. Literalmente es pagar o morir.

Ariana Gómez Salazar, Guadalupe de Goicoechea

Amnistía tributaria

En el pasado las amnistías tributarias demostraron ser un mecanismo ágil para allegar recursos al fisco. Debe pasarse de inmediato una ley que otorgue un plazo prudencial para el pago de todo tipo de deudas sin el cobro de multas, cargos e intereses.

Ello debe comprender no solo los 105 impuestos que administra Hacienda, sino también las municipalidades y otras instituciones.

Fernán Pacheco Alfaro, San José

Más impuestos

El presidente insiste en que la cura son nuevos impuestos y aumento de algunos de los existentes, pero ¿esa es la solución? La cantidad de empleados judiciales cuyo salario bruto mensual superaba los ¢3 millones en el 2019 ascendía a 1.764. Aun con las rebajas, los salarios son sumamente altos.

¿Por qué el presidente, en estos momentos de crisis, no rebaja una mayor cantidad de dinero a estos salarios y los inyecta en el país para mejorar la economía? ¿Por qué prefiere incrementar los impuestos y volver a la población más pobre en lugar de cobrar al que tiene más, como los magistrados, y lo justo a aquellos que tienen menos?

Werner A. Monge Rivas, San José