20 marzo

En esta sociedad de “homenajes póstumos”, se ha perdido el hábito del reconocimiento oportuno a las cualidades y los valores ciudadanos, sobre todo, a la hora de juzgar la labor de los funcionarios y, ¿por qué no?, también de los políticos.

Estas líneas que envío a la acogedora voluntad de La Nación, tienen por objeto no solo enjuiciar esa negativa actitud, de esperar la desaparición física de alguna persona para recordar sus buenas obras, sino que también pretenden ser un modesto compromiso de cumplir con la excitativa contenida en la breve frase de José Martí: “Honrar, honra”.

Llamo entonces la atención de los lectores al destacar la meritoria labor, que a cargo del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, lleva a cabo el Ing. Rodolfo Méndez Mata. Luego de años de servicio al país, sin acogerse al descanso, Méndez Mata nos da el ejemplo de su dedicación, tenacidad e inteligencia al frente de tan difícil ministerio.

Cuando la decepción nos entristecía por el destape periodístico que reflejaba el incumplimiento, pereza y, digámoslo sin eufemismos, la corrupción en “la cosa pública”, la capacidad y profesionalismo del Ing. Méndez Mata, su afán organizativo y de cumplimiento de las viejas metas nos dicen que no todo está perdido.

Por eso, estos comentarios se atreven a mencionar la mala tradición de los reconocimientos póstumos o, lo que es peor aún, el silencio oportunista que ignora las buenas obras. A la vez, me sirven para expresar mi más sincera felicitación a quien se ha ganado una amplia aprobación nacional.

Orlando Núñez Pérez, San José

Sinfonía de colores

Jacarandas, cortezas amarillos, robles sabana, porós gigantes, cascos de venado, vainillos, mangos y marañones: sinfonía de colores y de aromas en el ardiente verano.

En el valle, la pampa, la colina, ahí están, mantos pintados de naranja al pie de La Carpintera, alfombras floridas por trillos y calzadas. Mi amor por los árboles se remonta a mi niñez temprana, allá en mi primer grado, aquel Día del Árbol, cuando plantamos el limón dulce en predios de mi tía Toñita, cuando en Palomo de Orosi, junto con mi padre, recogíamos los canastos de nísperos, duraznos, guayabas, naranjas y pequeños güízaros. Los alisios traían los olores del bosque cercano.

Amo los árboles porque ellos sienten la presencia divina, los brillantes pinceles de su creación. ¡Su energía, su belleza! Allí, el pajarillo encuentra casa, el viento se recrea al esparcir su aroma, su fruto es delicia al paladar.

María Luisa Arrieta Carvajal, Cartago

Medidas más drásticas

La situación en materia de seguridad anda muy, pero muy mal. Un día pensé y me sentí muy preocupado porque yo solo no puedo hacer nada.

Dicen que la unión hace la fuerza. Si naciera un grupo fuerte de reclamo en el país tal vez se lograría algo. Yo no sé si los tres poderes leen los periódicos o ven las noticias en la televisión, donde se muestra la cantidad de muertes ocurridas todos los días de ciudadanos inocentes por asaltos, robos, etc. Hay que declarar la guerra a la delincuencia. Las leyes establecen penas muy leves para los delincuentes, a los investigadores les toma mucho tiempo dar con un asesino y llevarlo a la cárcel, para que después le coloquen una tobillera y lo manden a la calle, donde seguirá causando daño.

Pena de muerte, cadena perpetua, trabajos forzados. Eso nunca en nuestro país. ¿Cuánto valemos como ciudadanos o seres humanos honestos? Pensemos en nuestros hijos y su futuro. Seguiremos viviendo igual, amenazados y con miedo.

Martín Marín, Heredia

Viaje al pasado

Gracias, Francisco Antonio Pacheco, por el nostálgico viaje al pasado. También tuve la suerte de escuchar a los eminentes profesores que usted cita en su artículo “60 años después” (19/3/2019), en clase y también en la soda donde, más que el café, bebíamos sus palabras cuando teníamos la suerte de que nos invitaran a su mesa.

Constantino Láscaris, el filósofo por excelencia, griego además; Teodoro, sabio y amable, mi querido director de tesis y los demás... todos brillantes. A la lista de esas insignes figuras quiero agregar a Rafael Obregón Loría, mi mentor y amigo. Todos ellos influyeron en nuestras vidas. En verdad fuimos privilegiados.

Anne-Marie Gabarain-Dubois, San José

Regidores con asesores

La Municipalidad de Moravia como que resultó con un superávit por allí en buena hora. Entonces, seis iluminados regidores, representantes de diferentes partidos políticos (PAC, FA, PLN, PUSC), dan su voto favorable a la moción para que con ese dinero se le nombre a cada uno de ellos un asesor para cumplir su función.

La idea constituye un disparate y una irresponsabilidad, pero, sobre todo, una descarada actitud de querer hacer la gran fiesta con un dinero que no les cuesta. Los regidores ni siquiera son conscientes y conocedores de los verdaderos problemas del cantón. Una acción como esa nos debe llevar a una reflexión y un análisis profundos, pues las elecciones municipales del 2020 se avecinan y hay que escudriñar quién es quién entre los próximos aspirantes a los distintos puestos que se disputarán en esa oportunidad.

Ramiro H. Jiménez Rodríguez, Moravia

Desperdicio de agua

Da coraje pasar por el ICE, en Sabana, y ver que los rociadores automáticos del agua los abren toda la mañana, horas de horas para mantener el zacate verde. Justo cuando nos piden, con sobrada razón, racionar el agua por la sequía que se nos viene encima.

Cuánto ganado se muere por falta de un poco de agua y en la institución no tienen conciencia del problema. ¿Es más importante el zacate que los seres vivos?

Yamilette Gutiérrez C., San José

Respuesta de la JPS

La Junta de Protección Social de San José (JPS) agradece a Lourdes Mora Vega la carta publicada ayer, donde dice haber visto una persona con uniforme de seguridad de la institución fumando. Hemos iniciado una investigación para tomar las medidas pertinentes y correctivas para evitar situaciones similares en el futuro.

Julio Canales Guillén, gerente general a.i de la JPS