5 octubre

Qué pena, José Miguel. ¿Dónde está aquel José Miguel Corrales que conocí, recién graduado de la Universidad de Costa Rica, en su oficina ubicada 50 metros al sur de Chelles? Respetuoso, educado, sumamente culto.

Posteriormente, como diputado, fue comedido, aportó mucho al país desde su curul, comparado con este José Miguel, belicoso, en busca del enfrentamiento en lugar del diálogo constructivo, sobre todo tomando en consideración que gran parte del problema del país se gestó en otros gobiernos, incluidos los de su propio partido, en los cuales usted fue partícipe, sin mover un dedo para evitar las medidas que afectan terriblemente a Costa Rica.

No defiendo a este gobierno, si bien es cierto que ha causado serios problemas, es totalmente injusto achacarle la debacle económica. ¿Cuáles son sus propuestas para arreglar la situación? Lejos de llamar a huelgas, debió ponerse al servicio del país.

Víctor M. Barboza Vega, San José

Bien de todos

Bien hecho, presidente. Procure que en la mesa de diálogo participen verdaderos líderes de todos los sectores con intención de aportar, ceder y que antepongan los intereses del país. No caben los populistas, egoístas o quienes cuyo único afán es figurar y aprovecharse del momento difícil, porque evidentemente lo que buscan son réditos políticos para el futuro.

Necesitamos líderes que estén claros en que, salvo los pobres y más necesitados, todos debemos aportar. Este es el momento cuando quienes más tienen deben sacrificarse más. Vamos de arriba hacia abajo y no al revés. Los políticos deben hacer y decir lo que el país necesita, no lo que el pueblo quiere oír.

Federico Brealey Zamora, San José

Entienden mal

La frase “mis derechos terminan donde empiezan los de los demás” debe aplicarse en las circunstancias actuales.

Si bien es cierto que los ciudadanos tienen derecho a protestar cuando consideren que algún decreto del gobierno podría causarles grandes problemas, eso no debe derivar en actos delictivos ni lesionar la liberad de las personas a transitar por carreteras y asistir al trabajo o a citas médicas.

Rigoberto Prendas Vargas, Guápiles

Agradecida

Agradezco profundamente al presidente, Carlos Alvarado; al ministro de Salud, Daniel Salas; y al presidente ejecutivo de la Caja Costarricense de Seguro Social, Román Macaya, no escatimar esfuerzos para salvar la vida de los costarricenses.

Soy una sobreviviente de covid-19 y testigo de la calidad humana y servicio que el Seguro Social, y en particular el personal del Ceaco, brindan en esta crisis. Mi gran reconocimiento por la mística con que trataron a esta costarricense de 87 años, que me permite seguir disfrutando de mi familia.

Flory Monge Fallas, San José

No basta con hablar

La libertad de expresión es un derecho sagrado y más en un país soberano como Costa Rica. No quiere decir que cualquiera esté por encima de la ley. El bloqueo de rutas públicas es un delito y así lo dicta la Constitución, por lo que el gobierno tiene autoridad para hacer cumplir la ley.

No se concibe que un par que se dicen políticos, aprovechados y que en su momento vivieron a costa del pueblo, controlen a casi cinco millones que luchan día tras día para salir adelante.

Me gustaría saber cuántos de los participantes en los bloqueos pagan a la CCSS y los impuestos sobre la renta y los municipales.

Si los dirigentes hablan de evasión, que comiencen Corrales, Guido y Campos a demostrar con cuánto contribuyen al Estado. Presenten sus declaraciones de renta, y si tienen pensión de lujo, pidan que se las rebajen. No exijan lo que ustedes no hacen como es deber de todos. Pido al gobierno todo el peso de la ley contra los cabecillas por el vandalismo cobarde de quemar vehículos, ocasionar daños a bienes del Estado, que son de todos.

Esas personas dañan al país y no ofrecen una solución con base en elementos de peso y factibles. Se limitan a decir “dejen de robar en el gobierno”, pero cuando estaban en el barco se aprovecharon de vehículo, gasolina, celular, viajes gratis, chofer, café, galletas y hasta licor, aparte del buen salario.

Álvaro Jiménez Cubero, San José

Gobierno y evasores

Como mencionó un diputado la semana pasada, el gobierno ha sido muy torpe para manejar la situación fiscal del país, la respuesta jamás estuvo en poner más impuestos y no hace falta ser un economista para saberlo.

Lo que pasa es que es más fácil seguir martillando a la clase media que molestar a los peces gordos y a los morosos en el pago de impuestos, seguro social y con el Instituto Nacional de Seguros. Así como a los empresarios hormiga o que trabajan de manera ilegal y, por ende, son evasores por excelencia.

Nombren una policía de cobradores tanto fiscales como de las obligaciones patronales y verán cómo nunca hizo falta ni siquiera aprobar el impuesto sobre el valor agregado.

Fabián Cerdas Quesada, Turrialba