17 mayo
Oftalmólogo muy exclusivo

Intenté sacar una cita con el oftalmólogo de la clínica Clorito Picado para un procedimiento cuyo reposo es necesario durante un par de días, y, según él, solo era posible un jueves en abril. Le expliqué lo complicado de la fecha porque faltaría dos días a la universidad, a varias clases de asistencia obligatoria, y me respondió, irritado, que era el único día. Fue casi un tómelo o déjelo. Luego le pregunté si podía otro día, en vacaciones de medio año, pero en esa fecha no estaría trabajando.

Todos tenemos cosas importantes por hacer y lo mínimo que esperamos del sector salud es un trato humano, no como molestias. Al final opté por no sacar la cita, pues era un día muy complicado, no era solo por molestar al doctor. Me parece indignante que sea el paciente quien deba adaptarse al doctor o no recibir el tratamiento.

Melissa Cárdenas Fley, San José

Buenos augurios

El ministerio más complicado de dirigir es el de Obras Públicas y Transportes (MOPT). Para ser ministro de esa cartera se necesitan dos requisitos fundamentales: hombres probos en su vida política y privada y excelentes profesionales en ingeniería. Por dicha, nombraron a una persona ejemplar: Rodolfo Méndez Mata, con un conocimiento total de todos los problemas del rezago en infraestructura y desarrollo vial del país. Lo acompañará como viceministro otro profesional destacado, Olman Elizondo.

Ambos fueron piezas fundamentales en el desarrollo de las obras portuarias en Limón y Caldera, en los años ochenta. Esa experiencia la aplicarán para volver a los tiempos de Max Sittenfeld, Raúl Suárez Mejido y otros ingenieros que sí construían carreteras con equipos y maquinaria del MOPT. Les auguro lo mejor en su gestión.

Albán Rugama Dávila, barrio México

Ciegos y sordos

Los sindicatos, en estos últimos días, han demostrado una ceguera total ante los desafíos del déficit fiscal y el agotamiento del sistema de pensiones, además de mala memoria y sordera. La ceguera los hace ver solo los pluses, muchos adquiridos en controvertidas convenciones colectivas dadas para mantener quietos y sumisos a gremios revoltosos como el de Japdeva y Recope.

La mala memoria no les permite recordar que Japdeva está en quiebra técnica, pues sus ingresos a duras penas alcanzan para cubrir su planilla plagada de excesos. Esto propició la apertura de APM Terminals.

La sordera es por no percibir el repudio de todo el país cuando paga cada litro de combustible y financia anteojos innecesarios, cartones de leche, premios absurdos por puntualidad y otra infinidad de pluses.

El argumento de los sindicatos gremiales es la cantaleta de los derechos adquiridos. ¿Olvidan que los derechos fundamentales del resto de la población son más sólidos, más antiguos y no están sujetos a convenciones colectivas cuestionadas? ¿Pensarán en la Asociación Nacional de Empleados Públicos (ANEP) si tendrán asegurado su fondo de pensiones sin aflojar un milímetro ante el evidente colapso del IVM? Tampoco se percatan del rechazo del resto de trabajadores, quienes entienden que no es a ellos a quienes la ANEP dice representar y defender.

Rodrigo Herrera Rodríguez, Heredia

PLN sin autocrítica

Al leer el reportaje de La Nación sobre la decadencia del Partido Liberación Nacional (14/5/18), sentimos que en sus dirigentes está muy ausente la autocrítica. Desconocen los principios socialdemócratas que una vez fueron su sustento electoral, la percepción de que se convirtió en un partido dominado por políticos-empresarios, la debilidad para atender casos de corrupción durante sus dos últimas administraciones, divisiones internas que afloraron durante las precampañas y la incapacidad de leer los cambios que se estaban dando en los electores, para quienes las ideas de don Pepe son solo parte de la historia. Por ahí han de andar parte de las razones por las cuales se alejaron sus partidarios.

Freddy Pacheco León, Heredia

Pintura vial

En materia vial, nuestro país es tercermundista. El progreso en Nicaragua y Panamá es elocuente. Esta es la mayor queja del turismo.

Sería interesante que la Dirección General de Tránsito o el Instituto Nacional de Seguros dieran información estadística sobre cuántos accidentes de tránsito y número de víctimas ha causado la falta de pintura en nuestras vías. Por momentos no se sabe si los vehículos invaden el carril contrario, si existe vía a la izquierda o derecha, o si alguna vez existió una señal de ceder el paso.

La falta de pintura vial es toda una agresión de parte del Estado y una clara muestra de que hace veinte años no hay interés en bajar el número de víctimas en accidentes viales.

Daniel Madrigal Sojo, Goicoechea