14 agosto

Fui a la presidencia, por consejo de mi asesor legal, pues quise interponer una denuncia ante el Ministerio Público contra una persona que en su perfil de Facebook ofende a la primera dama, pero, según su criterio, debe ser presentada por Claudia Dobles.

El lunes el guarda me dijo muy amablemente que las asistentes estaban en capacitación, que regresara el martes, lo cual hice, pero una de ellas se negó a atenderme y me pidió mandar una carta.

El presidente y su esposa han soportado todo tipo de infamias y calumnias por tratar de mantener el barco a flote, y lo han logrado contra viento y marea.

Ricardo Sobrado, Curridabat

Devolución del ROP

Estoy de acuerdo con la carta a la columna de Julio Vindas Rodríguez, del 10 de agosto, en referencia a la devolución del ROP a personas cercanas a pensionarse, como en mi caso, que no contamos con oportunidades laborales por tener más de 60 años. Ese dinero nos ayudaría a llenar nuestras diarias necesidades.

Interpongamos juntos el recurso de amparo por violación del artículo 25 de la Constitución y así acusar penalmente por retención indebida de fondos.

Arturo E. Hernández Martínez, Jardines de Tibás

Paciencia al tope

Con alguna regularidad, sobre todo en época electoral, nos topamos con la noticia de que los políticos de turno quieren privatizar la CCSS con el fin de llevar más agua a su molino. Cuando no es época electoral, los sindicatos inventan cualquier cosa para no trabajar y la huelga reciente de la Caja fue por razones meramente salariales.

Cualquiera pensaría que son ellos quienes quieren privatizar la salud, al negarse a hacer el trabajo para el cual fueron contratados. Los representantes sindicales no prometen como profesionales, ¿por eso se dedican a representar a grupos para darse importancia en la sociedad?

No les importa la salud de quienes pagamos sus salarios. Secuestran la salud del pueblo y no pasa nada. Llegamos al final de nuestra paciencia con movimientos que ponen en riesgo la vida. Tanto el Gobierno Central como las autoridades judiciales deberían detener esos excesos y no pagarles el salario que no se ganan mientras participan en estos movimientos.

Rafael A. Fallas Garbanzo, San José

Educación intervenida

La humanidad transita el mayor desarrollo científico, industrial, tecnológico (5G), financiero y comercial de todos los tiempos. Las investigaciones en innovación, emprendimiento, inteligencia artificial, modernidad y progreso así lo demuestran.

Paradójicamente, experimentamos la mayor crisis social, política, educativa, cultural, ética y ecológica de todas las épocas. La realidad mundial atraviesa un periodo de inestabilidad e incertidumbre.

Desde mi perspectiva, sigo convencido de que todo circula alrededor de la perversa confabulación entre los mayores líderes políticos y las grandes corporaciones internacionales, quienes intervienen en los sistemas de educación y cultura para sus criminales intereses.

Nuestros diputados deben reparar dicha injerencia y darle el estatus justo a la sociedad, con educación y servicios esenciales para un desarrollo integral.

José Rugama Hernández, San José

Sindicatos sin ley

“La ley es la ley”, dijo el presidente, pero en menos de un mes se desdijo, pues ahora resulta que la ley rige para todos, excepto para los sindicatos y empleados de la CCSS. ¿Están ellos por encima de los demás?

De nuevo, al igual que los demás gobiernos, este se pone de rodillas ante los sindicatos. ¿Cómo pretende continuar pagando los privilegios del sector público? ¿Espera continuar cargando de impuestos y empobreciendo al resto de la ciudadanía? No vamos a creer el cuento de la judicialización de los acuerdos, cuando los tribunales todavía tienen pendiente la declaración de legalidad o ilegalidad de la huelga de tres meses del año pasado.

Es vergonzoso e inaceptable que el gobierno se burle ahora también de los diputados y de la ministra de Hacienda. El miedo a los sindicatos y la falta de mano firme está llevando al país a un despeñadero. ¿A esto llaman democracia?

Patricia Odio Yglesias, Pozos de Santa Ana

Servicio de Tigo

La empresa constructora donde laboro está lidiando desde hace un mes con Tigo para que desbloquee los puertos de los correos electrónicos. Ni siquiera nos responden, lo cual considero una falta de respeto para el usuario.

Lucrecia Morales Córdoba, San José