20 mayo

El 28 de abril salí de mi casa a las 5 a. m. a tomar el bus. Llegué a la plaza de las Garantías Sociales y caminé hasta el hospital Calderón Guardia porque tenía cita a las 7 a. m. en Cardiología, donde debían instalarme un monitor holter, cita esperada desde hace más de un año.

De Emergencias, me mandaron a calle 21, estaba lloviendo, me caí en la acera y una enfermera quería llevarme para que me revisaran, y me ayudó, junto con dos señores, a levantarme. Muchas gracias.

De calle 21, me mandaron al cuarto piso del edificio viejo. Una vez ahí, me entregaron un documento y me dijeron que no iban a atenderme porque no estaba en la lista.

Pregunté si podía tomar el lugar de otro que no se presentara, y me repitieron que si no estaba en la lista no iban a atenderme.

Los empleados que se creen dueños de su área dañan a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). ¿Cuándo van a colocarme el holter? Tengo 81 años.

Francisco J. Murillo Castro, San José

Presas enormes

Quienes transitamos diariamente por razones laborales por la antigua rotonda de las Garantías Sociales aplaudimos los trabajos liderados por Rodolfo Méndez con el propósito de ampliar las vías de circulación.

Lamentablemente, las presas son peores que antes. Los oficiales de tránsito cierran varios carriles debajo de los puentes para atrapar conductores sin derecho de circulación y generan un caos. ¿No existen lugares más aptos para cazar ratones?

Gaetano Pandolfo Rímolo, Desamparados

Petición de ahorros

Consulté en el call center de Coopenae cómo solicitar la liquidación de mi ahorro navideño, en vista de la emergencia generada por la covid-19, y me indicaron que no hay ningún cambio, seguirán cobrando comisiones por liquidación y debo ir a una sucursal para hacer el trámite.

Es decir, no solo me cobran la comisión por entregarme mis ahorros, sino que también debo gastar recursos para ir a una agencia a exponerme al contagio.

Rafael Marín Montero, Poás

Irresponsabilidad

Me dio coraje ver a los alcaldes de “turno” —con el significado de fiesta popular— protestar en las calles, frente a la Asamblea Legislativa, en momentos cuando el país precisa recato y enorme responsabilidad de los ciudadanos a fin de evitar la propagación del virus.

Mientras la prensa internacional resalta el uso de la tecnología de nuestro país en el sistema de salud, los alcaldes se mofan de todo lo anterior sin el menor sentido de responsabilidad a la que están obligados por el país.

El alcalde Johnny Araya hasta justificó la manifestación. El país debe recapacitar y jamás “resucitar” a quienes llegan a estos puestos políticos. Gracias a Dios que en el país hay gente de valor, como los ministros de Salud y Seguridad, y todo el personal de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), porque de haber caído el manejo de la pandemia en los alcaldes politiqueros, el gobierno se habría visto obligado a tomar los estadios para enterrar a los muertos.

Fernando Moya Mórux, Montes de Oca

Golpe económico

La economía nacional entró en estado crítico debido al creciente déficit fiscal, un acelerado nivel de endeudamiento y a la ausencia de un plan gubernamental de austeridad en el manejo del gasto público.

La llegada de la pandemia de la covid-19 empeoró el panorama porque el Estado debe gastar más recursos en el enfrentamiento de la crisis sanitaria y endeudarse más de la cuenta para afrontar la emergencia.

Para complicar todavía más nuestra economía, esta semana ocurrieron dos hechos lamentables: 2.323 personas recibieron del gobierno el bono proteger, error que cuesta millones de colones y son difíciles de recuperar; y, segundo, en la Asamblea Legislativa, 43 diputados aprueban en segundo debate la ley que exonera a las municipalidades de la regla fiscal, lo cual permite a los gobiernos locales aumentar ciertos gastos.

Así, no habrá forma de que se recupere y se reactive nuestra economía porque, tras cuernos, palos. Todos los males llegaron juntos.

Ramiro H. Jiménez Rodríguez, Moravia

El olfato

Los cinco sentidos del ser humano siempre son importantísimos. En este momento, el olfato se ha colocado en primer lugar porque el perderlo es un síntoma de la presencia de la temible enfermedad del coronavirus.

Por ello, se ha vuelto rutinaria la olida frecuente de la botellita de perfume, reservada para dominguear.

Otro dato, ya muy repetido por los medios, es el grupo sanguíneo personal que cuenta en la cantidad de complicaciones. Para bien o para mal, los afortunados son los del tipo O y los más frágiles, los del tipo A.

La gran preocupación de las autoridades es el transporte de alimentos e insumos a través de Centroamérica, con innumerables consecuencias para todos. Confiamos en el buen juicio de nuestros competentes gobernantes para que lo resuelvan.

Cecilia Prestinary Montero, Escazú

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