2 abril

A pesar de los llamados del gobierno, del Ministerio de Salud, del Colegio de Médicos y de la Organización Mundial de la Salud (OMS), acerca del peligro que representa el coronavirus, todavía hay quienes insisten en no quedarse en la casa y se reúnen en la calle con amigos o visitan familiares.

A mis 72 años, no he experimentado un toque de queda, como lo han declarado otros países, pero sí sé el daño social, económico y político que la medida genera.

Se ha decretado por el estado de guerra; y es que parece estar en esa circunstancia, dada la amenaza del virus y por el riesgo que corremos debido a aquellos inconscientes, homicidas en potencia.

Amerita que se piense en la posibilidad de declarar toque de queda, con todo lo que implica, y se comunique a la ciudadanía que la trágica decisión se debió a la mala actitud de un grupo de ciudadanos imprudentes.

Carlos Masís Acosta, Cartago

Otros programas

Es triste ver la programación de los canales nacionales. Estoy haciendo teletrabajo cerca de la cocina, donde tengo un televisor solamente con transmisión nacional. ¿Qué harán aquellas personas que únicamente tienen esa opción y, peor aún, las familias con niños? Es cansado. Las noticias, en estos momentos, resultan elementales, sin duda. Felicito a quienes ven los programas de entretenimiento mañanero, tanto nacionales como extranjeros, porque solo hablan de la covid-19 por aquí y por allá.

Luego, transmiten novelas, novelas y novelas. No cooperan con las familias donde hay menores de edad, a los cuales no deben dejar salir. Deberían cambiar momentáneamente la programación.

Hay concursos familiares para reír y fábulas de Walt Disney, entre otras opciones mejores que las actuales.

Vera Beatriz Chaves Quirós, Montes de Oca

Irrespeto a los demás

Me dio tristeza enterarme de que el surfista Noe Mar McGonagle irrespetó la restricción sanitaria. Debería ser sancionado. No acepto su actuar porque no le importó la vida de los costarricenses.

Tengo una hija médica, que trabaja tensa y cansada pensando que a la vuelta de su hogar es posible contagiar a sus hijos, pero está ahí para ayudar a todos. El surfista podrá disculparse, pero el acto ya lo cometió. Ojalá la Federación no haga lo mismo de siempre.

Fernando Ulloa Saborío, Escazú

Unificar servicios

Tengo telefonía residencial y servicios celular y cable contratados al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE). Pedí la unificación de los productos más Internet e indicaron que no era posible.

Me robaron el celular y tardaron 11 días en darme uno nuevo. Llamé al 1193, 1155 y 1119, y no había operadores disponibles. Me dejaron esperando en línea, oyendo las maravillas del ICE. Espero que ese tiempo no lo cobren.

Marjorie González Gómez, San José

Noticias repetidas

Repretel está suspendiendo algunos programas, como Giros de la fama y Conexión fútbol. El motivo es dar más espacio a los noticiarios, los cuales capturarían la audiencia de las transmisiones.

Me interesan las noticias, tanto nacionales como internacionales, pero, sinceramente, ya no dan ganas de sintonizarlas en ningún canal porque reciclan las notas.

Si quieren transmitir noticias, sería apropiado buscar informaciones trascendentales referentes a las provincias donde las hay y no repetir datos.

Henry Martínez Gallo, San José

Pide oración

En momentos de crisis como la que vivimos debido a la pandemia, a mi familia y a mí nos preocuparon las pautas indicadas por las autoridades, incluido el cierre de lugares para evitar aglomeraciones, lo cual nos pareció muy acertado. Sin embargo, nos preguntamos: ¿Dónde está la jerarquía de la Iglesia católica? ¿Quedó atrapada cuando cerraron los templos?

En estos tiempos, necesitamos estar en oración e invocar a Dios continuamente. Insto al arzobispo a oficiar una oración diaria de 10 o 15 minutos a través de una cadena de radio y televisión para rogarle a Dios tener misericordia por nuestro país y el mundo entero.

Rodrigo Peña Chinchilla, Goicoechea

Orar por los muertos

La pandemia es una realidad. Han fallecido dos adultos mayores y es casi seguro que morirán otros más.

Para ellos y para quienes por otras causas culminen su existencia terrenal, la despedida de familiares y amigos en iglesias o templos fue restringida por razones sanitarias.

Dada esa triste circunstancia, por demás comprensible, una oración diaria para esos prójimos que no conocemos estoy seguro de que, aparte de ser justa y piadosa, sería bien vista por su intención a los ojos del Dios en el que creo.

Marco Antonio Segura Seco, San Rafael de Escazú

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