13 enero

Llama la atención que en momentos cuando el gobierno pretende poner nuevos impuestos hasta por el aire que se respira resulte imposible acceder, en la pagina del Ministerio de Hacienda, a un simple formulario para pagarle el impuesto solidario (D179).

Como por ahí no se puede, opté por el teléfono. Llamé a las 8 a. m. en punto y el sistema me indicó que estaba en la posición número 21; unos 15 minutos después, en la posición número 1. Qué alivio sentí, pero se interrumpió la llamada y no hubo manera de que algún funcionario me atendiera. Volví a marcar y me tocó la posición 30.

Resulta inconcebible que para cumplir una obligación tributaria haya que perder medio día.

Rodolfo Murillo Quirós, Pavas

Próximas elecciones

En el pasado, cuando las elecciones se definían entre los candidatos del bipartidismo, el entusiasmo ciudadano era evidente y las banderas ondeaban con orgullo en los techos y ventanas de la mayoría de las casas. Recuerdo que salíamos en auto a ver los colores que predominaban en los barrios, y era hermoso que muchos vehículos llevaran en sus ventanillas dos banderas diferentes. Los bocinazos también definían las preferencias de los ocupantes.

Para mí, que nací en un país donde el peronismo reinaba y nadie podía confesar sus preferencias políticas porque corría el riesgo de que alguien de la familia perdiera el empleo, ver las banderas en Costa Rica era una experiencia maravillosa, una demostración de democracia y orgullo por pertenecer a un partido político.

En las últimas elecciones fue diferente. Sin banderas, sin bocinazos y era difícil que alguien confesara por quien iba a votar. La consigna en voz baja era por el menos peor. Algo cambió.

Los líderes tradicionales desaparecen, y algunos, que han estado «en vinagre», tal vez acepten asumir liderazgos que necesitan sus antiguos partidos para fortalecerse y cobrar vigencia en beneficio del país. Este es el momento de recobrar la confianza de los electores con propuestas realistas y creativas que eviten una «mayor fragmentación y más dificultades para los consensos», peligro señalado por Cecilia Cortés en su artículo «Partidos políticos y elecciones 2022» (La Nación, 11 de enero).

Silvia Gagneten Barbetta, Rohrmoser

Exposición al virus

Fui al Blanco Cervantes a dejar una receta de mi madre. El hospital dice luchar y preocuparse por los adultos mayores, personas vulnerables a la covid-19. Entre quienes esperábamos atención se encontraba un adulto mayor al que la mascarilla le tapaba media boca y la barbilla. La nariz estaba expuesta y se la tocaba constantemente.

Me acerqué a la ventanilla donde se dejan las recetas e informé la situación, pero la persona a cargo reconoció no saber qué hacer y me sugirió comunicarle el asunto al guarda.

No sé qué me dio más miedo: si el señor con la mascarilla mal colocada o la respuesta. Espero que esta vivencia llegue a las autoridades del hospital.

Sandra Sáenz Robles, Tibás

Senda de la pandemia

La ruta que nos ha marcado la pandemia ha sido, para la mayoría, dolor, sufrimiento, solidaridad y sacrificio. Para una minoría, representó la oportunidad de mostrar antivalores, realidad que mostró sin tapujos la mala organización de una actividad esencial en nuestro país, la del sistema educativo, del modelo que, dicho sea de paso, tiene siglos de ortodoxia.

Se vieron en pocos meses, sin necesidad de revolución, obligados a recurrir intempestivamente a los adelantos tecnológicos, que el mundo de la ciencia y la tecnología nos ha brindado y hace varias décadas algunos países adoptaron. Esta «luz», a raíz de la pandemia, ojalá sirva para que los funcionarios del MEP, con tiempo y la posibilidad de entrar en un proceso de investigación, capacitación y desaprendizaje, pongan al sistema en el siglo XXI.

Carlos Masís Acosta, Cartago

Servicio eficiente

A raíz de la pandemia, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) puso en marcha, sin costo alguno, el servicio de entrega de medicamentos a domicilio. La iniciativa merece un justo reconocimiento, por cuanto evita el traslado a las farmacias de las clínicas en estos tiempos tan complicados.

El servicio resalta por su eficiencia y puntualidad, lo que enaltece una vez más la misión de la CCSS de velar por la salud de la población.

Ramón Alfonso Soto Sanabria, San José