8 mayo

El viernes 30 de abril, a las 11 a. m., acudí con mi mamá, adulta mayor, a la clínica Moreno Cañas para que la vacunaran contra la covid-19. Todo empezó mal, pues no querían que yo la acompañara. Me mantuve firme y logré entrar. Cuando iban a inocularla, apareció un guarda diciendo que yo no podía estar ahí; me amenazó con que no le administrarían la vacuna a mi mamá.

La vacunaron, finalmente; sin embargo, tuve que decirle al guarda, en dos ocasiones, que por favor me permitiera ver el procedimiento, pues él se colocó delante de mí, con la clara intención de impedir que yo fuera testigo de la vacunación. Actitudes como esas producen desconfianza en la ciudadanía.

Silvia E. Chaves Gutiérrez, Cristo Rey

Discurso presidencial

Pregunto a los diputados que se atreven a criticar la labor del presidente, con qué autoridad moral lo hacen. Dónde estaban los que, ejerciendo su función «opositora», no asistieron a las votaciones y obstaculizaron la promulgación de leyes fundamentales para el país, o presentaron 200 mociones con el mismo fin.

Otros, sin importar el bienestar del pueblo que los eligió, únicamente sus objetivos políticos, se arrogan el conocimiento de asuntos que son competencia exclusiva del Ministerio Público y desperdician tiempo valioso que podría destinarse al estudio de proyectos beneficiosos.

Como si eso fuera poco, avergüenzan al país con huelgas de hambre sin fundamento, como la diputada que deambuló durante dos meses descalza por el sagrado recinto donde se promulgan las leyes. Saquen la paja de su ojo antes de criticar el discurso presidencial, pues ustedes también son gobierno y, por tanto, corresponsables en lo actuado o dejado de hacer.

Noilly Vargas Vásquez, San José

Obra en construcción

El 9 de marzo envié una consulta por correo electrónico al Departamento de Control Constructivo de la Municipalidad de Alajuela para saber si una propiedad donde se está construyendo un condominio cuenta con los permisos. No me contestan, pese a que incluso hablé con el alcalde.

Marcela Castro Barrantes, Alajuela

Aclaración

Agradezco profundamente la publicación de mi queja el 6 de mayo; sin embargo, por un error de mi parte, al enviarles la nota, escribí que firmé contrato con la empresa Eurolaser, cuando lo correcto es Europiel.

Rosa Aragón González, Alajuela

Devolución de dinero

A finales de enero pagué un examen de la vista y unos lentes a la empresa Asembis. Fui a la sucursal en Aranjuez en numerosas ocasiones. Ni que decir de la cantidad de veces que expliqué mi situación a quienes atienden en el centro de llamadas. Cuando me entregaron los anteojos, no eran los adecuados. Pedí la devolución del dinero. Aceptaron, pero aún no recibo mi dinero. El reembolso no compensa ni el tiempo ni lo que he desembolsado en llamadas y salidas.

Eugenia Soto Suárez, San José

Contraloría y otras más

El editorial del 9 de abril expone con claridad las acciones obstructivas de la Contraloría al desarrollo del país. Lejos de contribuir a la tarea, coloca obstáculos reglamentistas absurdos.

Cuando se habla de la reforma del Estado, debería iniciarse con un análisis de la función no solo de la Contraloría, sino también de la Defensoría de los Habitantes y la Sala Constitucional, ¿en qué contribuyen al bienestar del país? No olvidemos que, con respecto al hueco fiscal de la administración anterior, la Contraloría aprobó el presupuesto y omitió la confirmación del contenido.

Gustavo Elizondo Fallas, Santa María de Dota

Malagradecidos

Durante 10 meses les hice un rebajo del alquiler a mis inquilinos, en Puebla de Heredia, debido a la pandemia, para un total de ¢250.000, los cuales nunca recibí, pero sí lo aprovecharon. Aunado a lo anterior, estuvieron poco más de dos años y nunca les aumenté la renta.

Hace unos días se fueron, dejaron la casa hecha un chiquero y, en agradecimiento, me cobraron una ducha vieja que dejaron en el baño, por ¢12.000. Ciertamente, en este negocio, hay gente malagradecida, que no merece ayuda de ningún tipo.

Pedro Rafael Gutiérrez Doña, San Isidro de Heredia