31 enero

En Concepción de Alajuelita, donde vivo, estamos preocupados y molestos porque la empresa a cargo de las obras del alcantarillado sanitario lleva casi cuatro meses de labores y no se ve avance. En lugares donde han roto y cerrado la calle, vuelven a romper. Parece que no hay planificación.

Nos perjudican cada vez que cierran el paso, lo cual nos deja incomunicados a quienes residimos en los alrededores del Cedes Don Bosco.

Si llegara a ocurrir un incendio o terremoto, sería una tragedia. Las autoridades deberían supervisar tanto la obra como los cierres para evitar alguna situación que ponga en riesgo la vida de los ciudadanos.

Raimundo Vega Fallas, Concepción de Alajuelita

Carretera de Avellanas

Todos quieren ser alcaldes: antiguos locutores de radio, expresentadores de televisión, los actuales jerarcas de los gobiernos locales y otros más. ¿Querrán ayudar a la comunidad en un país tan burocrático? Voy a poner un ejemplo. El camino que lleva a playa Avellanas, en Santa Cruz, es el mismo de hace años pese a la cantidad de impuestos pagados por los empresarios locales.

La carretera nunca ha sido asfaltada, no tiene cordón de caño ni aceras, por lo cual el desarrollo urbanístico no existe, pese a ser una zona de gran potencial turístico y de descanso.

Ojalá los vecinos sepan tomar buenas decisiones en las elecciones municipales y den paso a quienes sí desean que su comunidad mejore.

Gerardo Arias Artavia, Escazú

Calles cerradas

Indigna el cierre de las calles 15 y 13 bis, al costado oeste de la plaza de la Democracia, aledañas a la Asamblea Legislativa y al Museo de Jade. La capital está asfixiada por la congestión vehicular y, aun así, bloquean irracionalmente dos accesos y salidas de autos. ¿Dónde quedan la inteligencia y el sentido común de las autoridades a cargo de las obras viales?

Elizabeth Espinoza Fallas, San José

Asegurados sin voz

Como ya es noticia, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) se hará cargo de nuevo de los Ebáis del este, los cuales eran administrados por la Universidad de Iberoamérica (Unibe).

La CCSS no hizo una encuesta para que los asegurados manifestáramos nuestra satisfacción o disconformidad por los servicios prestados. Acudo a uno de esos Ebáis y, para mí, son excelentes. Sería deseable que otros asegurados se pronunciaran también.

Opino que la CCSS debió tomar en cuenta la opinión de los cotizantes antes de decidir al respecto.

Soledad Rojas Rodríguez, Curridabat

Gastos crecientes

Los mismos diputados que firmaron el cheque en blanco al gobierno al aprobar la reforma fiscal, pues ignoraban en qué serían gastados los nuevos impuestos, ahora le reclaman por el incremento del déficit.

Es muy obvio que si la administración no restringe el gasto público, el déficit continuará creciendo.

Sergio F. Solano Céspedes, Zapote

Concesión acertada

El tranvía comenzó a funcionar en San José en 1899, hace 121 años, cuando Rafael Yglesias Castro era presidente.

El primer trayecto iba de La Sabana, donde se encuentra la estatua de León Cortés, a la estación del Atlántico. Atravesaba el paseo Colón y la avenida central; luego, se sumaron otras rutas: San Pedro de Montes de Oca, Guadalupe, el cruce de Moravia y del antiguo bar Chelles a plaza González Víquez. Las tarifas oscilaban entre 5 y 20 céntimos, dependiendo del trayecto. Este transporte contribuyó al desarrollo de la ciudad de San José.

El primer viaje salía a las 5:15 de la mañana y el último de los 17 tranvías en operación, a medianoche. El tranvía era muy utilizado los domingos para el paseo familiar a La Sabana, donde antes estaba ubicado el aeropuerto. Había un frondoso bosque con un lago y botes para deleite de los visitantes.

Construido y administrado por una compañía extranjera, el traspaso a la municipalidad josefina se canceló en 1950. Esto causó el fin del servicio debido al inicio del transporte público y los automóviles que hoy inundan nuestras estrechas calles. Es un viejo ejemplo de obras públicas exitosas dadas en concesión.

Cecilia Prestinary Montero, San José