13 septiembre

En la discusión sobre la deuda del Estado con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) se presume que los registros de la entidad son exactos y correctos. Ninguna referencia hay a métodos y cálculos que determinan las obligaciones estatales. Ya que la deuda del Estado en realidad la pagaremos los contribuyentes, es necesario que sea certificada por entes externos con información accesible para la ciudadanía.

En informes de Auditoría Interna y de la Contraloría se exponen graves deficiencias en los procesos contables y control interno, por lo cual no existe certeza en los saldos de las deudas.

Ejemplo de estos problemas de gestión es la deuda del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) con el Seguro de Salud, acumulada durante 22 años sin registros contables y motivó que el IVM, como pago parcial, cediera a Salud los edificios de sus oficinas centrales.

Otro hecho es la conciliación de deudas con Hacienda, en el 2016, que obligó a la Caja a reducir el cobro al Estado y efectuar ajustes contables, con la consecuente disminución del patrimonio del Seguro de Salud en ¢307.000 millones. Un problema que se las trae.

Jorge Herrera Fernández, Alajuela

Ejemplo en Limón

Un aplauso para el alcalde del cantón central de limón, Néstor Mattis, quien ejerció su autoridad y prohibió la asistencia a las playas debido al abuso y cantidad de basura dejada en Piuta y Bonita.

Eso mismo deberían hacer los demás alcaldes, proteger al ser humano, no como los de Santa Ana, Escazú y Mora, sobre todo el de Santa Ana, que falta el respeto a las autoridades sanitarias y de tránsito.

El virus es galopante y no tenemos recursos para combatirlo. Luego dicen que es culpa del presidente y sus ministros.

Marjorie González Gómez, San José

Carta al presidente

Hace más de 130 años la economía del cantón de Abangares está basada en la explotación minera, ya sea subterránea, como la del oro en los distritos de La Sierra, San Juan y Las Juntas, o a cielo abierto en canteras, como en Colorado. Somos un cantón adulto en asuntos de minería.

Tenemos claro que el subsuelo pertenece al Estado, el cual no ha sido capaz de tomar las decisiones correctas desde 1901, cuando nos dio en pago por una deuda a Minor Keith y, por supuesto, por intereses personales de este con el presidente de ese entonces, pues su hija era la esposa de Keith.

Si bien es cierto que fue una época de gran desarrollo, también lo fue de grandes calamidades, y el oro se fue. Solo nos queda una historia de abundancia y tristeza, pero nuestra al fin. Aunque no quedó infraestructura, por lo menos recordamos de dónde venimos y eso es lo que le da vida y sentido a nuestro cantón.

El Estado debe volcar sus ojos al pueblo de Abangares y no a unos cuantos. No repetir la lamentable decisión de Luis Guillermo Solís. Se supone que vivimos en una Costa Rica de derechos y obligaciones, dele al pueblo de Abangares las herramientas para cumplir las obligaciones como sector minero, no nos venda una vez más.

Anabelle Matarrita Ulloa, Abangares

Contra invitación

Yo voté por Carlos Alvarado para presidente y volvería a hacerlo, pero no estoy de acuerdo con la invitación hecha al presidente de China, Xi Jinping, a nuestro país.

Él es culpable del exterminio de gente pobre de su propia tierra, del sufrimiento que le causa a los musulmanes uigures y a los campesinos.

Nuestro país debe unirse a Estados Unidos y muchísimos otros del orbe contra China. Ojalá el pueblo no se sume a la celebración.

Yamilette Gutiérrez Cordero, Heredia

Aniversario

Felicidades a la Asociación Costarricense de Guías de Turismo (Acoguitur) que en esta semana cumple 15 años de fundada. La organización ayuda a llevar la profesión de guías de nuestro país a un mejor nivel y con más derechos. Durante esta pandemia nos ha capacitado virtualmente.

Percy Piedra Alfaro, San Isidro de Heredia

Verdadera realidad

Para Thelmo Vargas la receta para que la pandemia no mate la economía es crecer y crecer. Como empresario, quisiera que se cumpla su propuesta; sin embargo, viera qué difícil es para muchos.

La pandemia no es ficción y ataca con fuerza a pesar de todos los buenos intentos de frenarla. La nueva realidad no es una ilusión óptica que va a pasar y ya. Pero lo que antes era crecer para algunos, es hoy permanecer, existir, ser parte del sistema que los vio nacer. No quiero más impuestos ni pienso que crecer sea algo real a corto plazo. Se necesitan más ideas presentes y un gobierno consciente de lo que le toca ahora en la nueva realidad de todos.

Gustavo Halsband, San José