Hace 4 días

El 31 de agosto Limón celebró el desfile llamado Grand Parade y un día antes de la fecha hicieron el Moonlight en la playa, donde participaron grupos de calipso y la banda de conciertos de Limón. Es un día muy especial y esperado para la cultura afro y también para algunas personas que no forman parte de la etnia. Digo algunas porque dicha celebración no es tan festejada con tanto fulgor, como sí lo es, por ejemplo, el Día de la Anexión de Guanacaste, en el que la mayoría de los niños van a sus escuelas con chonete, pañuelos, entre otros accesorios relacionados con la festividad.

El Día del Negro y la Cultura Afrocostarricense debe ser más importante para el resto de ciudadanos, no se trata solamente de la provincia de Limón. Es una fecha que nos involucra a todos los por igual y debemos participar de tan colorida y alegre fiesta.

Varias personas concuerdan en que es un día poco relevante para la mayoría de ciudadanos.

Debemos cambiar y reconocer la trascendencia de todas las celebraciones.

Ariana Hernández Morales, Limón

Cuestiona propuesta

De acuerdo con el artículo “IVM comenzará a tener problemas de insolvencia en 2021” ( La Nación, 30/11/19), se propone, entre otros cambios, que se debe pasar de actualizar la pensión mínima y máxima según la inflación a un ajuste que sea el 90 % o el 80 % del incremento del costo de la vida, como si a los pensionados no nos subieran todos los precios con el porcentaje completo del aumento del costo de la vida.

La propuesta es un absurdo esa propuesta. ¿Por qué no sugirieron que los nuevos pensionados coticen al Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte como lo hacen otros regímenes, entre ellos, la Junta de Pensiones del Magisterio Nacional (Jupema) con todas las pensiones de los educadores?

Gerardo Arias González, La Unión

70 años

El viernes 29 de noviembre se celebraron, solemne y amenamente, con anécdotas y bonita música, los 70 años de la Radio Universidad de Costa Rica. La única estación de radio, junto a Sinfonola, que trasmiten música que, como decía don Alberto Cañas, “Se puede silbar y tararear”, cosa que no sucede con las charangas, el rock, el reguetón del resto de emisoras, donde proliferan programas seudodeportivos, plagados de anuncios y donde, imitando a los mexicanos, fingen confrontaciones y debates entre los locutores.

“La radio de la manzana”, como se le bautizó en sus orígenes, durante toda su trayectoria nos ha deleitado con muy buena música.

Lamentablemente, algunos programas como Desayunos han venido a menos, salvo por los viernes a cargo del “incombustible” —como se le denominó— Constantino Urcuyo junto con Ronulfo Jiménez.

El programa Complacencias musicales cumplió 60 años y es un verdadero deleite por su calidad, variedad y amenidad. Ojalá canal 15, con su nuevo director, siga sus pasos, y con convenios con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Tecnológico Nacional de México y otras universidades y gobiernos del mundo, logren un material musical y científico de calidad. Sus trasmisiones de la cada vez mejor Orquesta Sinfónica de la Universidad de Costa Rica (UCR) son muy buenas, aunque esporádicas.

Debemos reconocer la muy acertada y profesional dirección de Sylvia Carbonell, quien pronunció muy significativas y emotivas palabras relativas al acto conmemorativo.

Se informó de un libro que recopila y relata la trayectoria de este medio de comunicación no comercial y también de discos con música de los conjuntos universitarios. Es de desear que los pongan a nuestra disposición.

Leonel Fonseca Cubillo, Pavas

Verbo haber

Algunos periodistas y locutores nacionales e internacionales cometen con frecuencia un error al usar el verbo haber. Así, dicen o escriben “Habían orquídeas de todo tipo” o “Hubieron problemas para ingresar al estadio”. Según la Real Academia Española, se debe decir o escribir: “Había orquídeas de muchas variedades” y “Hubo problemas para ingresar al estadio”.

En esos casos, “El verbo haber se emplea para denotar la mera presencia o existencia de personas o cosas, funciona como impersonal y, por lo tanto, se usa solamente en tercera persona del singular. (…) En consecuencia, es erróneo poner el verbo en plural cuando el elemento nominal se refiere a varias personas o cosas, ya que la concordancia del verbo la determina el sujeto, nunca el complemento directo” y en estos casos no hay sujeto porque el verbo es impersonal.

Tal vez el señor Guadamuz puede comentar sobre este tema.

Silvia Gagneten Barbetta, Rohrmoser