10 septiembre

En las noticias se informó de que, en un residencial de Moravia, arrendatarios extraían combustible para aviones de un oleoducto ubicado debajo de la calle de la propiedad. El gerente general de Recope aseveró que los costarricenses debemos ayudar a pagar la falta de combustible. Me opongo vehementemente a pagar errores tecnológicos del elefante blanco. El dinero faltante deberá retribuirse de los exagerados pluses y el sinfín de beneficios de los empleados de la institución.

Para colmo, descubrimos que nuestras casas están construidas sobre oleoductos, los cuales van a ser utilizados por más delincuentes porque tienen una nueva forma de enriquecerse fácilmente. Quienes cometieron el hurto son gatos caseros, pues los dueños de las casas de más de 20 años de construidas desconocíamos vivir sobre tubería por donde fluye combustible. Estoy cansado de tantos impuestos y mi bolsillo no da más.

Arturo E. Hernández Martínez, Jardines de Tibás

Sistema desigual

La comparecencia del superintendente de pensiones ante la Comisión de Asuntos Hacendarios fue sorprendente para muchos. Su alocución estuvo marcada por algunos conceptos de corte romántico y algunas inexactitudes, por ejemplo, la esperanza de vida de hasta 115 años.

El Régimen Obligatorio de Pensiones (ROP) es injusto y distingue ciudadanos de primera y de segunda clase. Algunos pueden utilizar la totalidad de su pensión complementaria, en cambio, a los de menos ingresos, el sistema les hace el “favor” de entregárselo en cuotas mensuales

En el caso de mi esposa, la Junta de Pensiones del Magisterio (Jupema) le asignó el 60 % por ser un sistema de capitalización, lo cual le genera una disminución considerable del sueldo. Además, le comunicaron que del acumulado le darían la bicoca de ¢75.000 al mes.

¿Qué harán las personas que, en situaciones difíciles, guardan sus esperanzas en la entrega total del ROP para paliarlas? Vehementemente, insto a los diputados a reflexionar sobre esta aberración jurídica para que todos seamos iguales ante la ley y prime la justicia.

Halley Castro Ramírez, barrio México

Mal gusto

Después de un recorrido para admirar la maravillosa obra escultural de Jorge Jiménez Deredia, me detuve en la plaza de la Democracia. Al mirar hacia el norte, observé con gran asombro una monumental pared de concreto con aberturas verticales a manera de ventanas. El adefesio arquitectónico, que más bien parece una muralla medieval, será la nueva sede de la Asamblea Legislativa.

En la planificación, diseño, construcción y supervisión de esa obra multimillonaria intervinieron diputados, la Comisión Nacional de Patrimonio Histórico Arquitectónico, la Contraloría y otros entes, los cuales, haciendo gala de mal gusto, la aprobaron.

Juan A. Solano Sojo, San José

Prueba de infarto

Les juro que recé la Oración de la serenidad antes de entrar al hospital. Sé de memoria que cada empleado está en lo suyo y nada más. Fui a cambiar una receta que me dieron equivocadamente y aproveché el viaje para sacar una cita. La secretaria de Cardiología me dijo que era en el primer piso, en citas automatizadas. La secretaria de las automatizadas me aclaró que no, que si no era la primera cita debía ir al final del túnel a mano derecha.

Cuando llegué ahí, no había oficina; pregunté a un guarda y me explicó que estaban remodelando. Qué hago, pregunté. Vaya a las automatizadas, me dijo.

Regresé a las automatizadas y le expliqué a la secretaria lo de la remodelación. Me informó de que ella no podía dármela, que regresara al final del túnel, pero que siguiera directo, no doblara a la derecha, y ahí, en el patio estaba la oficina provisional.

Pensé preguntarle por qué no me explicó lo de la remodelación en la primera conversación, lo mismo que al oficial quien supuestamente estaba a dos metros de la oficina en el patio, pero, la verdad, me fui a la casa sin la cita. Estoy seguro de que después de esta prueba de hierro a la paciencia y la tolerancia, no me dará el infarto.

Gaetano Pandolfo Rímolo, San Antonio de Desamparados

Mejor sociedad

Cuando le preguntaron a Albert Einstein sobre el arma capaz de contrarrestar el poder de la bomba atómica, él sugirió la mejor de todas: la paz.

Si le preguntaran hoy a José Figueres Ferrer por la mejor manera para desarrollar la sociedad, diría, sin duda, que la educación universal de alta calidad, orientada al desarrollo de las capacidades de cada persona, a su posibilidad de renovar y mantener al día sus conocimientos, a ser un buen ciudadano, y no tanto a la transmisión de conocimientos, que rápidamente se volverían obsoletos.

Un día Mafalda oyó en la radio que el secretario general de la ONU había hecho una exhortación para alcanzar el desarrollo. ¿Qué será exhortación?, se preguntó. Supuso que se trataba de perder el tiempo, consultó el diccionario y leyó: "Exhortar: alentar con palabras”. Su comentario fue: “¿No te lo dije?”.

Isidoro Zaidman Walzer, San José

Señal sin mejora

Solicité, hace unos meses, mejorar la señal de Internet en Aguas Zarcas de San Carlos para estudiar, pero el servicio de Coopelesca es tan malo que tendré que cambiarlo. Pago más de ¢30.000 de cable e Internet y recibo un deficiente rendimiento.

Max A. Montero Villegas, Alajuela