25 mayo

Le solicitamos al Hogar Dulce Nombre de Jesús, en Dulce Nombre de Cartago, recibir a una adulta mayor en grave estado de depresión y abandono, pero fue rechazada sin siquiera ser vista por la visitadora social para constatar la situación.

Para nuestra sorpresa, luego de insistir, la secretaria de la Junta Directiva del hogar de ancianos vino a verla, estuvo dos minutos y ahí mismo rechazó el caso, a puro ojo y sin entrevista.

Les ofrecimos ayuda económica y una psicóloga si era necesario. El interés de mi familia es que la ayuden a recuperarse de la depresión y luego nosotros nos hacemos cargo de ella.

Kattya Obando Solano, Cartago

Arreglo de calle

Este mes se le solicitó a la Municipalidad de Montes de Oca el arreglo de la calle y las aceras del barrio González Flores, del centro comunal, 25 metros al sur, en la calle sin salida, y aún no se ha recibido respuesta. Están reparando la calle principal, menos la que señalé.

La calle y las aceras están en malas condiciones, tanto para el tránsito de vehículos como de personas. Es un lugar donde viven 22 adultos mayores, quienes, por su condición de salud y diferentes enfermedades, necesitan transitar sobre superficies en buenas condiciones en silla de ruedas o con ayuda de un bastón.

En varias ocasiones, uno de ellos se ha caído en su silla de ruedas y los golpes han sido bastantes fuertes.

Luz Monge Vargas, San Pedro de Montes de Oca

Aplaude a la Sala IV

“Sala IV confirma que pago máximo de cesantía es 12 años”, “Sala IV anula 11 pluses del acuerdo laboral de Recope”, son dos titulares de La Nación. Me complacen muchísimo porque es el pago por la infame huelga de tres meses que los sindicatos llevaron a cabo el año pasado.

Espero muy pronto leer que fue aprobada la reforma del empleo publico, también sobre la clara identificación de los servicios esenciales para que nunca más se repita un paro en instituciones fundamentales para los costarricenses.

Elías Alberto Esquivel, barrio México

Seguir cotizando

En relación con el artículo “Bomba de tiempo”, de La Nación del 25 de mayo, sobre los problemas estructurales del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja Costarricense de Seguro Social la CCSS, y “Expertos dudan de ‘formas emergentes’ para salvar IVM”, del 23 de mayo, mi propuesta es que los pensionados de ese régimen sigan cotizando como lo hacen los de Jupema y el Poder Judicial. Si los 272.000 beneficiarios con que cuenta el IVM en este momento se incrementarán a 800.000 en el 2040, la cotización de esos 528.000 nuevos jubilados dará un soporte grande al régimen.

Gerardo Arias González, Cartago

Puente se va a caer

Creo que es una necedad necesaria redundar en la inseguridad que la población afronta cuando transita sobre el puente peatonal de Pitahaya, ubicado sobre la carretera principal.

La Asociación de Desarrollo del barrio, y otros a título personal, conscientes del peligro de un posible derrumbe, lo hemos manifestado. Según se nos dijo a un vecino y a mí hace más de un año, cuando fuimos a reunirnos con un representante del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), hay tres puentes que deben ser reparados porque con estas lluvias y las crecidas de los ríos debe dárseles prioridad. Ya lo revisaron, pero como ellos no son quienes lo utilizan, no son testigos de que cada día se va bajando y, con ello, aumenta el peligro de una tragedia.

Flory Lucía Morales, Pitahaya

Ayuda privada

Muchos esperamos ansiosamente la conclusión de la extensión norte de la Circunvalación porque va a significar un desahogo vial. Impresiona la magnitud del proyecto. No es usual ver un trecho elevado tan extenso como parte del paisaje en este país carente de infraestructura vial de primera.

Dado que la ruta también cuenta con una extensión en el nivel inferior, sería bueno que el gobierno invite a la empresa privada a adoptar tramos de la ruta para que innoven y los embellezcan como un aporte a la comunidad y que no se conviertan en focos peligrosos, feos y sucios.

Muchas empresas cuentan con este tipo de programas y de seguro estarían dispuestas a colaborar.

Ana Catalina Araya Pereira, Tibás