Andrea Hidalgo. Hace 1 día
El estudio señala que, entre más conservadora es una persona, más probabilidad tiene de compartir artículos falsos y ser víctima de los troles en Internet.
El estudio señala que, entre más conservadora es una persona, más probabilidad tiene de compartir artículos falsos y ser víctima de los troles en Internet.

En la era de la desinformación y la difusión masiva de “noticias falsas”, los adultos mayores de 65 años son los más propensos a compartir con sus conocidos este tipo de información en redes sociales.

A esa conclusión llegó un estudio realizado por las universidades de Nueva York y Princeton, durante el proceso electoral del 2016, en Estados Unidos, el cual culminó con la elección del presidente Donald Trump.

Los investigadores determinaron que los usuarios mayores de 65 años compartieron casi siete veces más artículos de páginas de “noticias falsas” que quienes tenían entre 18 y 29 años.

Llegaron a ese resultado luego de analizar el comportamiento de quienes compartieron “fake news” en Facebook a lo largo de esa contienda electoral y tras enlazar esos resultados con los que arrojó una encuesta en línea a 3.500 personas.

Según el estudio, el bajo nivel de conocimiento sobre cómo funcionan los medios digitales, es lo que hace que los adultos mayores sean más propensos a compartir ese tipo de información poco confiable.

Relación entre la ideología y la edad

Otra causa está asociada con la ideología de la persona.

El estudio señala que, entre más conservadora es una persona, más probabilidad tiene de compartir artículos falsos y ser víctima de los troles en Internet.

"El hallazgo de que los encuestados más conservadores tenían más probabilidades de compartir artículos de páginas falsas de difusión de noticias, es quizás esperado”, afirmaron los investigadores.

También detectaron que la mayoría de los artículos con información errónea eran en favor de Trump y que, los republicanos compartieron más noticias falsas que los demócratas.

Alfabetización digital en Costa Rica

Para el estratega digital costarricense, Esteban Mora, Facebook funciona como una caja de resonancia donde no toda información logra ingresar y los adultos mayores, quienes no están acostumbrados a recibir altas cantidades de información, suelen amplificar la primer información que les llega.

“Los adultos mayores no están tan acostumbrados a consumir grandes cantidades de información, por consiguiente el espectro es considerablemente más reducido. Entonces, lo que logra entrar en su caja de resonancia es lo que terminan amplificando”, explicó Mora.

A nivel nacional, no existe un programa de alfabetización que ayude a los adultos mayores a detectar y combatir la difusión de “noticias falsas”, a pesar de ser un fenómeno cada vez más común.

Por ejemplo, solo en el 2019, la iniciativa #NoComaCuento, de La Nación, desmintió 209 “fake news”, es decir, 17 por mes, o bien, cuatro cada semana.

Actualmente, lo único que existe es un programa denominado: Edad de oro digital, donde enseñan a los adultos mayores cómo funciona una computadora y cómo navegar en Internet.

Esa iniciativa nació a raíz de un convenio entre el Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (Conapam), el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) y el Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel).

“Este programa tiene como finalidad no solo promover la inclusión social digital de dicha población en el corto plazo, sino impulsar el envejecimiento activo y su autonomía por medio del acceso a las TIC (tecnologías de información y comunicación) y su incursión en procesos de alfabetización y digitalización”, expresó la presidenta del Conapam, Teresita Aguilar, en un correo electrónico.

Alfonso Ramírez y Conrado Aguirre, de 74 y 69 años, respectivamente, se negaban a participar en el programa y recibir lecciones. Inseguridad y miedo eran sus razones.

No obstante, poco a poco los líderes del centro comunitario, de la asociación de adultos mayores, Casa San Antonio de Padua, en Pavas, los fueron convenciendo para ser partícipes de esta iniciativa, a tal punto, que ahora ellos piden recibir más lecciones por semana.

“De todo lo que se participa aquí, eso es lo que más me gusta. Yo desearía que lo dieran todos los días. Se siente bonito porque al principio uno entra ahí como las ‘gallinas de noche’, pero ya ahora uno entra y sabe dónde encender la computadora y qué tiene que hacer”, aseguró Ramírez.

Actualmente, ese programa cuenta con 30 centros comunitarios para adultos mayores y para el 2019 pretenden abrir otros 30.