El tequila es el licor más representativo de la cultura gastronómica mexicana. Esta bebida, que pertenece a la familia de los destilados, es originaria del municipio de Tequila (de ahí su nombre), en el estado de Jalisco.

Su popularidad y encanto ha generado una sobreoferta de tours para probar las distintas opciones que ofrece el país azteca. Eso, además de múltiples variaciones y alteraciones que ha sufrido la bebida hacen cada vez más difícil identificar cuando se está al frente de una receta auténtica.

Si el tequila se encuentra dentro de sus bebidas favoritas, aquí le contamos todo lo que usted debe saber, con el fin de que pueda disfrutarla al máximo.

¿Cómo saber si es puro?

El tequila se obtiene a partir de la destilación del agave azul, que es una especie de suculenta. Existen unas 295 variedades de esta planta, pero solo una se puede utilizar para preparar el licor.

De acuerdo con el Consejo Regulador del Tequila, este licor debe contener por lo menos un 51% del extracto del agave azul y 49% de caña de azúcar dentro de su preparación. Sin embargo, los tequilas de la categoría premium están elaborados con el 100% de agave, como el tequila Don Julio.

Cuando un tequila no señala en su etiqueta que es 100% de agave es un tequila mixto.

¿Cómo se elabora?

En el caso del tequila Don Julio, cada paso de su preparación es muy delicado, desde el cultivo de la planta de agave, la preparación de los jimadores (quienes hacen el tequila), hasta las barricas de roble americano en las cuales es añejada la bebida. La elaboración es estrictamente supervisada para ofrecer un tequila con los más altos estándares de calidad mundial.

Este destilado ultra premium se produce en las tierras altas de Jalisco, por su microclima y suelo arcilloso, rico en minerales. Allí es donde cada planta de agave crece por un periodo de siete a diez años antes de ser cosechada para ofrecer el sabor suave y maduro del agave que caracteriza al tequila Don Julio.

Los jimadores del agave son grandes artesanos respetados en México y van de generación en generación pasando toda su experiencia y conocimiento. Ellos cosechan manualmente las pencas del agave y luego las cortan uniformemente para separarlas de las piñas y así aumentar la calidad de jugo.

Las piñas del agave se cortan manualmente, y luego se cocinan al vapor en hornos de ladrillos tradicionales durante tres días para que liberen el dulce jugo de agave. Para lograr el distintivo sabor que caracteriza cada uno de los tequilas, Don Julio se añeja durante diferentes periodos de roble blanco americano, donde se controla la humedad y la temperatura.

¿En qué regiones se puede producir?

El tequila es un producto con Denominación de Origen (DOT). Esto quiere decir que solo se puede producir en ciertas regiones de México para poder ser categorizado como tequila. Este aspecto le da una característica de exclusividad.

Las regiones donde se puede elaborar tequila son: Jalisco, parte de Nayarit, parte de Michoacán, parte de Guanajuato y parte de Tamaulipas.

¿Se toma con limón y sal?

Un puño de sal a la boca, un trago de tequila y morder el cuarto de un limón, tan rápido como se pueda y sin arrugar la cara. Ese es, por lo general, el ritual que las personas siguen para tomar esta bebida.

Sin embargo, este es un proceso que en realidad carece de fundamento, se trata más que todo de una tradición que se ha popularizado, pero no es una técnica creada para disfrutarlo mejor.

De hecho, esto se debe a que antiguamente se comercializaba tequila de muy baja calidad fuera de las fronteras de México, pues en vez de usar ágave azul para su fabricación, se utilizaban alcoholes agrícolas que hacían el tequila muy desagradable al gusto, entonces se equilibraba el sabor cuando se acompañaba con sal y limón.

Portafolio del tequila Don Julio:

Tequila Don Julio Blanco: Es la base de la cual se derivan otras variantes, se define con un sabor a fresco agave con notas cítricas. Su aroma es vivo, mezclado con frescos cítricos y algunos toques frutales. El Tequila Don Julio Blanco es la expresión del agave en su forma más pura, directo del alambique a la botella.

Tequila Don Julio Reposado: Madurado ocho meses en barricas de robles americano, comienza con sutiles aromas de pera, manzana y limón que dan lugar a un sabor suave y a la vez complejo.

Tequila Don Julio Añejo: Añejado por 18 meses en barricas de roble americano, se distingue por aromas de lima, toronja y mandarina.

Tequila Don Julio 70: Es la culminación de 70 años de experiencia e innovación. Es sometido a un doble destilado para después ser añejado por 18 meses en barricas de roble americano, dando como resultado un tequila de suavidad inigualable.

Tequila Don Julio 1942: Este añejo refinado se produce en pequeñas cantidades, su ligero sabor a vainilla y chocolate lo hacen el tequila de excelente calidad, ya que pasa 30 meses en barricas de roble blanco.

Don Julio Real: Es artesanalmente añejado por un espacio de tres a cinco años en barricas de roble americano, adquieren un aroma a agave cocido, herbal y frutal con un exquisito toque de caramelo, chocolate y café.