La importancia del ahorro para una PYME

Está comprobado que cualquier empresa puede ahorrar, sin importar su tamaño, lo cual le permite crecer y prepararse para una eventualidad

A la hora de hablar sobre ahorro en un negocio, lo primero que se viene a la mente es restringir el uso de la billetera y cuidar cada colón. Eso está bien, pero hay elementos adicionales para tomar en cuenta, sobre todo cuando se trata de gestionar una Pequeña o Mediana Empresa. Ahorrar es fundamental en cualquier PYME, pues permite afrontar las eventualidades con mayor tranquilidad.

Tal y como nos explica Dagoberto Hidalgo, Subgerente de Negocios de Mucap, a la hora de desarrollar buenos hábitos de ahorro una PYME debe prestar atención a estos detalles:


EFICIENCIA DEL TIEMPO
Es uno de los recursos más valiosos, pero a veces en medio del ajetreo diario se olvida meditar si el tiempo se está empleando de la mejor manera. Aquí la clave es revisar cómo están organizados cada uno de los procesos dentro de la empresa (por simples que parezcan), hasta determinar cómo se pueden hacer más eficientes y consumir menos tiempo. Recordemos que un aumento en la eficiencia (cómo hacer las cosas en menor tiempo) permitirá incrementar la producción, la distribución del producto, etc.

CONTROLAR GASTOS BÁSICOS
Es fundamental que la PYME tenga claro cuánto destina a los pagar los servicios más indispensables, como agua, teléfono, electricidad o Internet. El hecho de que sean insumos tan importantes no significa que se deba pagar cualquier monto, sin revisarlo. Ser prudente en ese tipo de servicios forma parte de una cultura de ahorro que se puede inculcar desde niños. De la misma forma que en el hogar sabemos que no se puede desperdiciar agua o teléfono, en nuestra empresa debemos ser igual de racionales.

MANTENER UNA CULTURA DE AHORRO
Ahorrar debe ser un esfuerzo sostenido a lo largo de todo el año. No es suficiente con "guardar" el aguinaldo, o bien ahorrar una parte de las ventas adicionales de diciembre. Aunque esas dos prácticas son muy recomendables, lo ideal es que el hábito de ahorro sea un esfuerzo continuado.

De acuerdo con el especialista de Mucap, Dagoberto Hidalgo, estos son los escenarios en los cuales resulta muy valioso contar con esa reserva de dinero:

Cuando aparece una buena oportunidad de negocio, que requiere de una inversión inicial para echarla a andar.

Para cubrirse ante imprevistos. Aquí entra cualquier situación que interrumpa el ciclo productivo. Por ejemplo, en una empresa que elabora productos de consumo masivo, si se daña una máquina, sustituirla cuanto antes implica una salida de dinero, pues no hacerlo sería un freno para los ingresos.

Para invertir en el crecimiento de activos. Ya sea invirtiendo en automatización, renovar equipos, mejorar la logística, etc. Solo las empresas que cuentan con una reserva pueden dar este tipo de pasos tan valiosos.

Plan Metahorro empresarial de Mucap

Para ahorrar, lo mejor es elegir productos ágiles y sencillos, dentro de la oferta que existe actualmente en las entidades financieras. Mucap pone a disposición de sus clientes Metahorro Empresarial, cuyas características resultan útiles para empresas de cualquier tamaño.

Con Metahorro empresarial de Mucap, el encargado de la PYME puede definir diferentes objetivos de ahorro. Por ejemplo, un apartado para los aguinaldos de diciembre, otro para pagar los impuestos, otro para pago de permisos (como patentes) y uno más para imprevistos.

El siguiente paso es definir durante cuánto tiempo necesita ahorrar. Por último, la persona decide cuál es el monto que aportará mes a mes a esa cuenta (y a sus diferentes objetivos), de manera que en cierta fecha una parte de los fondos de su cuenta normal pasen a Metahorro.

Una ventaja adicional de Metahorro es que, mientras los recursos permanecen en la cuenta, ganan intereses razonables, mucho más competitivos que en una cuenta corriente. Está comprobado que el ahorro siempre será posible para una empresa, siempre y cuando forme parte de sus políticas y planes.

Para más información visite www.mucap.fi.cr

Lo ideal es que una PYME ahorre al menos
del 10 al 15 por ciento de sus ingresos.