Internet puede ser un ingenioso aliado para crear meriendas

En línea aparecen incontables creaciones para cuando hay dudas sobre qué mandarles a los hijos para merendar.

Una foto vista en Pinterest podría lograr que el sánguche que sus hijos han comido semanalmente durante varios años, de repente se convierta en una nueva aventura emocionante. ¿Cómo se pueden acomodar los alimentos para darles una nueva apariencia? ¿Qué formas se pueden hacer con las frutas para hacerlas más atractivas para los niños más pequeños? Estas son algunas de las dudas que pueden responderse rápidamente haciendo una búsqueda en Google sobre “meriendas originales”.

Es todavía más fácil de replicar las recetas con solo ver algunas fotos pues, en muchos casos, cuando se trata de snacks, la complicación es mínima. En ese momento se trata, más bien, de darle un toque de gracia a la comida que, a la vez, le dé un giro a la experiencia gastronómica.

Haciendo una búsqueda rápida se pueden encontrar opciones como unas originales galletas de manzana: No hay que cocinar nada, basta con partir la manzana en tajadas, untar un poco de mantequilla de maní y luego agregar chispas de chocolate y nueces o almendras rayadas.

Otra opción, que sirve hasta para el almuerzo y entra bien en las loncheras es hacer rollitos de pizza. Se usa masa como para la pizza, se estira y luego se le agrega salsa de tomate, queso, tal vez jamón y hongos. Se corta y enrolla de manera apretada y luego se cocinan a 200 ° hasta que queden bien cocinados.

En realidad, todas estas ideas, que siempre tienen un toque de originalidad y la posibilidad de variar de opciones, son útiles tanto para el recreo como para la casa y hasta para actividades especiales.

Haciendo una búsqueda superficial en Google otra de las opciones que se encuentra, y que se ofrece como una solución sencilla es una barrita de maní y fresa; un postre diferente y fácil de hacer. Basta con tener rodajitas de fresa congelada, maní triturado y una barra de chocolate.

En la barra derretida se agregan los ingredientes, se aplana, se pone sobre una lámina de papel aluminio, se envuelve y luego se deja en el congelador hasta que se endurezca.

Algunas otras opciones convencen con tan solo verlas, es decir, la comida también entra por los ojos. A un niño le podría hacer más gracia almorzar de un plato donde los ingredientes forman una figura, como un rostro sonriendo, un animalito o un carro. Los colores llamativos también pueden ser protagónicos.

Buscando opciones atractivas en Google aparecen rápidamente imágenes como un sánguche en presentación de un monstruo amigable, con un par de aceitunas simulando los ojos y el queso partido como si le diera dientes a la cara formada por el pan. También aparece una ensalada de fruta acomodada en forma de una flor o un yogur servido en capas, con diferentes toppings entre un piso y otro, aportando color y diversión.

Con estas ideas en mente, de seguro las opciones creativas en la cocina no se acabarán y sus hijos van a poder aventurarse a probar cosas nuevas. Basta con una revisión rápida por Internet para inspirarse y atreverse a probar.