En los últimos años, los océanos se han visto dramáticamente afectados por el cambio climático y la explotación desmedida de sus recursos por parte del hombre, quien ha destruido el 20% de los manglares y ha puesto en riesgo el 60% de los arrecifes de coral en los trópicos.

Ante tal declive, países como Estados Unidos han endurecido los requisitos para importar productos provenientes del mar.

Pescadores de Costa Rica y el mundo deben garantizar que los productos marítimos que exportan a esta nación fueron pescados sosteniblemente y respetando la población de especies marinas.

En Costa Rica, un grupo de pescadores de Isla de Chira trabaja en un plan piloto para alinearse con dichos requerimientos internacionales, lo que busca aumentar el valor de sus productos en el mercado.

Mientras en Chira se persigue una pesca sostenible, en Monteverde de Puntarenas, una empresa también busca darle un valor agregado a sus cosméticos naturales para colocarlos en un mercado que estaría dispuesto a pagar más por este tipo de productos de alta calidad. Estos son ejemplos piloto de las intervenciones de Crusa

Invertir en la creación de plataformas de reconversión productiva de estos y otros emprendimientos es justamente el campo de acción de la Fundación Costa Rica Estados Unidos para la Cooperación (Crusa), una organización costarricense de carácter privado y apolítica, creada en 1996.

"Trabajamos para impulsar el crecimiento económico mediante el valor agregado a los productos con alto potencial en el mercado nacional e internacional".
David Gutiérrez, presidente de Crusa.

Esta organización cogeneradora de soluciones nació a raíz de la salida de Costa Rica de la Agencia Internacional para el Desarrollo de los Estados Unidos (USAID), que apoyaba el desarrollo del país. Mediante un acuerdo entre ambos gobiernos se dota con un fondo patrimonial a la Fundación Crusa, para que pueda impulsar el desarrollo sostenible del país.

Tras 20 años de labor, este gestor de cambios le ha dado un viraje a su modo de trabajo. ¿El objetivo? Ser más proactivo en la generación de iniciativas con mayor impacto en el país.

“Nuestro cambio fundamental radica en que ahora somos un cogenerador, un gran aliado y un actor activo del cambio social en Costa Rica, utilizando nuestros fondos como vehículo para llegar a impactar en el desarrollo sostenible del país”.
David Gutiérrez, presidente de Crusa.

Crusa trabajará mediante un plan quinquenal y decidió destinar anualmente 5% de su patrimonio (aproximadamente $4 millones por año) a programas previamente establecidos.

Actualmente, a Crusa le cuesta 11 centavos de dólar donar $1. Esto es reflejo de la eficiencia que ha alcanzado en los últimos años.

Junta Administrativa
de Crusa

Está conformada por tres costarricenses y dos estadounidenses (personas con arraigo en Costa Rica que poseen un amplio conocimiento sobre la realidad del país).

Comité de Programas

Encargado de trazar las grandes líneas programáticas en las que actuará la Fundación.

Comité de Inversiones

Busca maximizar los rendimientos de las inversiones del fondo patrimonial.

Comité de Millennials

Tiene a su cargo presentar una visión del futuro, para identificar innovaciones y nuevas formas de liderazgo.

Prioridades a cinco años

Para el quinquenio que comienza este 2018 trabajarán en grandes programas. Estos se alinean con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 y con algunos acuerdos nacionales del Acuerdo Nacional de Partidos Políticos (temas acordados entre fuerzas políticas del país). Son los siguientes:

Para cada uno, la fundación es aliada de socios financieros y en desarrollo con los que se diseñan soluciones conjuntas a grandes desafíos nacionales.

Programa de Crecimiento Verde

Crusa, la Promotora de Comercio Exterior (Procomer) y la Fundación Banco Ambiental (Funbam) crearán una plataforma de reconversión productiva para facilitar el acceso a asistencia técnica, científica y de comercialización de productos para aumentar la oferta verde del país y obtener un precio más alto en el mercado, explica Michelle Coffey, delegada ejecutiva de Crusa.

Productores de cacao, en Guácimo, y caficultores de Los Santos ya se benefician de esta plataforma. Ellos se diferenciarán en el mercado por la sostenibilidad ambiental y social mediante la cual producen.

Otros productos con alto potencial de penetración de mercado con valor agregado son los productos alimenticios, étnicos y funcionales, como superalimentos (sacha inchi), café orgánico, pitahaya, cacao y miel.

Para esta iniciativa, la Fundación se apoya en la experiencia desarrollada durante el trienio 2015-2017 en la identificación de cadenas de valor con alto potencial de mercado.

Programa de Crecimiento Azul

Crusa y sus socios desarrollarán una oferta de bienes pesqueros y exportables de consumo interno y diferenciada por criterios de sostenibilidad ambiental.

Su socio, Conservación Internacional trabajará directamente con las empresas exportadoras y sus proveedores para la instalación y el desarrollo de mecanismos de monitoreo y verificación de origen de los productos marinos (trazabilidad).

Dieciséis pescadores de Isla de Chira ya se han unido a un plan piloto, permitiendo la instalación de dispositivos de rastreo en sus embarcaciones, con el fin de certificar la sostenibilidad de las prácticas pesqueras y asegurar la comercialización de estos productos a un precio mayor en el mercado.

El piloto inicia con dos cadenas de valor: el pargo rojo y el camarón.

“Esperamos que el consumidor reconozca la importancia de la pesca sostenible, pagando un precio diferenciado que permita beneficiar al pescador responsable y a los ecosistemas”, añade la delegada ejecutiva de Crusa.

Residuos sólidos, reducción y mejora en su gestión

Crusa trabaja en crear las condiciones a nivel local e institucional para la sustitución de plásticos de un solo uso y el manejo y gestión de residuos sólidos para la disminución de emisiones de gases de efectos invernadero.

Para este programa, este gestor de cambios trabajará en coordinación con el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y con la cooperación alemana GIZ.

El desarrollo del programa está previsto para el 2018 y 2019.

Durante el segundo semestre del 2018 se iniciará el trabajo con las municipalidades seleccionadas.

Transporte eléctrico sostenible modalidad buses

Crusa ayudará a acelerar la adopción masiva de modelos de transporte público amigables con el ambiente, mediante el diseño de políticas públicas, mecanismos administrativos y legales, así como los instrumentos financieros necesarios para su exitosa implementación.

Para ello trabajará en alianza con la agencia de cooperación alemana (GIZ), ONU Ambiente, Mopt y el Minae. El objetivo es desarrollar un programa piloto con buses eléctricos que permita generar la experiencia e información necesarias para impulsar un modelo de transporte público verde.

El programa también permitirá la identificación de nuevas oportunidades de negocios alrededor de la movilidad eléctrica.

Plataforma de orientación vocacional y laboral

El objetivo es desarrollar el talento humano que requiere el mercado laboral mediante un diagnóstico de empleabilidad y una oferta de formación en carreras cortas y certificaciones.

Esta plataforma digital utilizará sistemas de inteligencia artificial y cognitiva para orientar a los jóvenes a identificar las competencias necesarias para su empleabilidad y las oportunidades existentes en el mercado laboral.

El Banco Interamericano de Desarrollo, en conjunto con la Coalición de Iniciativas para el Desarrollo (Cinde) serán los aliados de Crusa en esta iniciativa, según comentó la delegada ejecutiva de la Fundación.

Becas en Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemática

Crusa continuará financiando becas que permitan impulsar un modelo económico de cuarta generación basado en la innovación y el conocimiento.

Entre ellos, el programa de técnicos especializados en Community Colleges, en coordinación con la Embajada de Estados Unidos y Cinde; y becas para estudiantes de colegios científicos, para un año de estudio, en coordinación con el American Field Service; y las de liderazgo en innovación social, en alianza con Central America Leadership Iniatitive (Cali).

Adicionalmente, mantendrá su apoyo a Cedes Don Bosco para brindar garantías a estudiantes de secundaria que buscan financiamiento para continuar con sus estudios universitarios.

Filantropía comunitaria

La fundación facilitará la filantropía individual en comunidades de Costa Rica, a través del fortalecimiento organizacional de ONGs y pequeñas donaciones. Para ello se creará una plataforma digital sobre oportunidades en filantropía y voluntariado.