SALIR INGRESAR

consejos

Ni muy tibio, ni muy frío

La temperatura podrá resaltar las cualidades de un vino, o por el contrario, hacer que lo rechacemos para siempre y, en todo caso, es mejor servirlo frío, esperando que con los minutos se vaya temperando, antes que servirlo caliente, cuando desgraciadamente, será muy poco lo que podamos hacer.