Ángela Ávalos. 23 agosto
Marcelina Martínez Martínez, de 89 años, y su hijo Marco Tulio Ugalde Martínez, de 51, estrenaron casa en el proyecto habitacional Malinche III, en Santa Cruz, Guanacaste. En la foto, doña Marcelina frente a la que sería su casa. Foto: Presidencia
Marcelina Martínez Martínez, de 89 años, y su hijo Marco Tulio Ugalde Martínez, de 51, estrenaron casa en el proyecto habitacional Malinche III, en Santa Cruz, Guanacaste. En la foto, doña Marcelina frente a la que sería su casa. Foto: Presidencia

Una casa especialmente acondicionada para que Marcelina Martínez, de 89 años, se desplace con absoluta seguridad junto a su hijo, quien usa silla de ruedas, sustituirá los cartones a la orilla del río Enmedio, en Hato de Santa Cruz, que los cobijaron durante varias semanas, a principio de año.

Cuando su historia trascendió, decenas de personas se movilizaron para que esta adulta mayor tuviera mejores condiciones de vida.

Los resultados se vieron el viernes, cuando recibió oficialmente una de las 20 viviendas del proyecto habitacional Malinche III, en Santa Cruz de Guanacaste.

Marcelina Martínez cuenta con una casa como Dios manda, muy lejos del frío que se apoderaba de su frágil figura durante las noches de alisios, en enero.

Esos días aciagos quedarán atrás.

Toda la institucionalidad se movió para que, apenas en cuestión de ocho meses, esta humilde familia guanacasteca, encabezada por una adulta mayor, pueda vivir en condiciones más dignas que aquellas que tuvieron que soportar por falta de recursos.

La primera dama, Claudia Dobles, agradeció el esfuerzo conjunto del Ministerio de Vivienda y del Banco Hipotecario de la Vivienda (Banhvi), que se movieron para garantizar esta solución.

“Toda la institucionalidad ha respondido en beneficio de una persona que lo necesitaba”, manifestó Dobles en un breve mensaje.

El proyecto contempla casas adaptadas para personas adultas mayores y con alguna discapacidad. Las viviendas, entre otras cosas, tienen agarraderas en ducha e inodoro, cerámica antideslizante, y azulejo antideslizante en paredes de baño. Foto: Presidencia
El proyecto contempla casas adaptadas para personas adultas mayores y con alguna discapacidad. Las viviendas, entre otras cosas, tienen agarraderas en ducha e inodoro, cerámica antideslizante, y azulejo antideslizante en paredes de baño. Foto: Presidencia

El gerente general del Banco Hipotecario de la Vivienda, Dagoberto Hidalgo, comentó que el caso de Martínez “es una muestra de la importancia de la inversión en infraestructura social y de los esfuerzos del Estado costarricense y del Banhvi en favor de las familias más necesitadas del país. Es una muestra visible de la necesidad de mantener los recursos para el bono familiar de vivienda”, dijo.

El proyecto Malinche III beneficiará a 20 familias. El desarrollo de las tres etapas trajo solución habitacional a 155 familias que vivían en situación de extrema necesidad. La inversión total es de ¢4.400 millones.

Esta fue una de las imágenes que trascendieron en enero: la de Marcelina Martínez y su hijo Marco Tulio, que tuvieron que acomodar cartones y pertenencias a la orilla del río Enmedio, en Hato de Santa Cruz de Guanacaste. Foto: Archivo/LN
Esta fue una de las imágenes que trascendieron en enero: la de Marcelina Martínez y su hijo Marco Tulio, que tuvieron que acomodar cartones y pertenencias a la orilla del río Enmedio, en Hato de Santa Cruz de Guanacaste. Foto: Archivo/LN

Las 20 familias de la tercera etapa han vivido en pobreza extrema. Todas son de Santa Cruz y, entre ellas, figuran 18 mujeres jefas de hogar y sus hijos, cuatro familias numerosas y una persona adulta mayor sin núcleo familiar.

Marcelina Martínez vivirá ahí junto a Marco Tulio Ugalde Martínez, de 51, su hijo, quien está postrado en una silla de ruedas desde que al parecer, un motociclista borracho lo atropelló, hace 20 años.

Daniel Dinarte, comunicador y vecino de esta zona, dio a conocer en sus redes sociales, las precarias condiciones en las que intentaba sobrevivir esta familia.