Joselyne Ugarte Q. 16 agosto
Las reformas permitirían que en trabajos que no sean insalubres ni peligrosos, las personas puedan laborar 12 horas diarias y puedan disfrutar de tres días de descanso. Imagen con fines ilustrativos.
Las reformas permitirían que en trabajos que no sean insalubres ni peligrosos, las personas puedan laborar 12 horas diarias y puedan disfrutar de tres días de descanso. Imagen con fines ilustrativos.

La Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) estima que cerca de 35.000 personas trabajan en el país jornadas laborales ampliadas de 12 horas, con el objetivo de disfrutar de un días más de descanso en la semana.

José Salas, asesor de Talento Humano de la CICR, aseguró que muchos trabajadores prefieren esa posibilidad, pues les permite aprovechar el tiempo en otras labores, incluso en otro empleo, pero el problema es que los empleadores carecen de un marco legal que los respalde.

Gonzalo Delgado, presidente de Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep), explicó que la jornada acumulada trata, básicamente, de generar horarios que completen las 48 horas diurnas semanales, pero no necesariamente trabajando ocho horas al día, lo cual les daría el beneficio de hasta 3 días de descanso a los empleados.

Los empresarios presentaron al presidente Carlos Alvarado varias propuestas que, según ellos, mejorarán las condiciones económicas del país. Por ejemplo, aprobar una ley para regular el teletrabajo, los horarios acumulados y actualizar las jornadas.

Además, permitir a las empresas turísticas implementar “horarios pico” y negociar con sus empleados laborar menos horas en la temporada baja y subir la jornada a 12 horas en la parte alta del negocio.

“Lo que se le presentó al presidente fue la solicitud de trabajar en ese sentido un proyecto de ley. En realidad, la intención de Uccaep no es suplantar la funciones del Gobierno, sino es buscar alternativas y sugerir cambios que permitan que el país sea más competitivo, ”, comentó Delgado.

El Código de Trabajo dispone que la jornada ordinaria de trabajo efectivo no podrá ser mayor de ocho horas en el día, de seis en la noche y de 48 horas por semana.

Sin embargo, en los trabajos que no sean insalubres o peligrosos, podrá estipularse una jornada ordinaria diurna hasta de 10 horas y un horario mixto hasta de ocho horas, siempre que el trabajo semanal no exceda el límite establecido.

También define la jornada mixta, que en ningún caso excederá de siete horas, pero se calificará de nocturna cuando se trabajen tres horas y media o más entre las 7 p. m. y las 5 a. m.

El Código establece que todo trabajador tiene derecho a disfrutar de un día de descanso absoluto después de cada semana o de cada seis días de trabajo continuo.

El patrono que no otorgue el día de descanso incurrirá en las sanciones legales y en la obligación de satisfacer a sus trabajadores, por esa jornada, el doble del salario que ordinariamente les pague.

El anterior Congreso conoció el proyecto de Ley para Actualizar las Jornadas de Trabajo Excepcionales y Resguardar los Derechos de los Trabajadores, pero dicha iniciativa no contaba con “ambiente político”, aseguró Salas, por lo que fue prácticamente descartado.

Entre otras cosas, este contemplaba que, con excepciones, “en los trabajos estacionales, temporales, de proceso continuo así como en las actividades sujetas a variaciones calificadas en las condiciones de su mercado, o en su producción o abastecimiento de materias primas, se permitirá utilizar una jornada ordinaria ampliada de hasta 12 horas por día o una jornada ordinaria diurna anualizada de 2.400 y nocturna de 1.800 horas”.

Las personas trabajadoras que prestaran sus servicios bajo la modalidad de jornada ampliada de 12 horas, no podrían hacer horas extra y debían hacerlo por voluntad.

Posibilidad de cambio

Steven Núñez, ministro de Trabajo, explicó que actualmente el artículo 58 de la Constitución Política contempla las horas máximas de las jornadas laborales, por lo que “solamente en casos de excepción muy calificados y mediante ley se puede modificar".

Señaló que desde su llegada al Ministerio propuso al sector empresarial y a los sindicatos, establecer una ruta de trabajo para definir los temas en los que trabajarán.

“Propuse la definición de una ruta de trabajo con OIT (Organización Internacional del Trabajo) para saber lo que vamos a discutir desde el Consejo Superior de Trabajo. Hemos estado avanzado en ese tema en las sesiones, yo he insistido muchísimo; sin embargo, estamos prontos a conocer este jueves los temas que cada sector estaría validando. Es de mi entender que existe mucha posibilidad de ver este tema de jornada flexible”, comentó Núñez.

Pablo Heriberto Abarca, diputado del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), comentó que trabajan en un texto base para presentar una nueva iniciativa de ley con posibles cambios.

Lo que pretenden es que este nuevo documento recoja algunas buenas propuestas de otros anteriores que no avanzaron en la Asamblea, pero mejoradas. Abarca comentó que espera que sea en setiembre cuando ya esté listo y sea firmado por los nueve diputados que conforman la Comisión de Asuntos Económicos para que tenga un trámite rápido.

“Han surgido algunas inquietudes porque podría haber abusos en el uso de una jornada especial, entonces, parte de las cosas que hablamos es tratar de restringirlo a una serie de actividades específicas, que esas actividades tengan un control y manejo específico (...), para que no vaya en detrimento del trabajador”, indicó Abarca.

Los legisladores buscarán, según Abarca, que el Ministerio de Trabajo tenga un control y comunicación directa tanto con las empresas como con los funcionarios que trabajen las 12 horas o en otro tipo de jornada, para evitar cualquier atropello.

Eric Briones, doctor en Derecho Laboral, comentó que desde hace muchos años, específicamente con la recesión económica mundial en 2009, se planteó la posibilidad de flexibilizar las jornadas. Para ello, se presentaron proyectos basados en el artículo 58 de la Constitución, que señala que de manera excepcional, en momentos de crisis económica y siempre que haya voluntad de los trabajadores, se podrían implementar cambios.

“Como profesor universitario he hecho sondeos y la mayoría de los muchachos están de acuerdo con trabajar 12 horas y tener más días libres; no obstante, si se presenta el proyecto de ley, esa posibilidad debe plantearse de forma voluntaria, pues no todos los trabajadores tienen la misma situación. Por ejemplo, las mujeres cuando tienen hijos, tienen necesidad de estar con ellos y, en esta situación vial, en la que se pierden horas antes y después de llegar al trabajo, esta podría no ser una opción”, indicó Briones.

El abogado comentó que es necesario hacer modificaciones, pues la legislación actual data de hace 75 años. “En ese entonces, la modalidad era ir hacia el trabajo, ahora podemos teletrabajar, bajo ese sistema, ya no es necesario moverse de la casa (...). La legislación debe cambiar, el mundo ha cambiado, la globalización nos lleva a otras alternativas pero es necesario que la legislación nos lo permita”, señaló Briones.

No obstante, los cambios son rechazados por algunos sectores. Lenín Hernández, presidente de la Confederación de Trabajadores Rerum Novarum, que agrupa cerca de 60 sindicatos, dijo no estar de acuerdo con lo propuesto por Uccaep.

“No vemos con vemos con buenos ojos la agenda propuesta por la Uccaep al Gobierno por varias razones. Lo primero es que sentimos, que en este momentos, a efectos de buscar una solución integral al problema del déficit fiscal, tenemos que hablar de los gastos, de los ingresos, de la gobernanza fiscal, pero además de la reactivación económica, que no puede pasar violentando los derechos de los trabajadores”, expresó Hernández.

El sindicalista añadió que “en la Asamblea Legislativa hay proyectos de ley que hablan de modificar la jornada mínima laboral, lo que sería transgredir derechos adquiridos de los trabajadores”.