21 junio
Durante el evento la embajadora estadounidense, Sharon Day, reafirmó su confianza en las mujeres emprendedoras y reconoció la importancia de las Pymes para la economía nacional. Aquí con las primeras 30 seleccionadas. Fotografía: Parque de la Libertad para LN.
Durante el evento la embajadora estadounidense, Sharon Day, reafirmó su confianza en las mujeres emprendedoras y reconoció la importancia de las Pymes para la economía nacional. Aquí con las primeras 30 seleccionadas. Fotografía: Parque de la Libertad para LN.

El proyecto estadounidenses Academia para Mujeres Emprendedoras (AWE, por sus siglas en ingles), busca capacitar a pequeñas empresarias costarricenses, con el objetivo de ayudar al desarrollo económico de la población femenina y el crecimiento de pequeñas y medianas empresas en el país.

La idea es que mediante capacitaciones gratuitas, estas microempresarias logren mejorar su situación económica y contribuir en sus comunidades. Hay 30 participantes que fueron seleccionadas de entre 1.200 postulantes.

Otra meta es la innovación y los cinco proyectos que más sobresalgan recibirán un incentivo de $500 para apoyar su crecimiento.

Para escoger a las siguientes emprendedoras, en diciembre se abrirá una nueva convocatoria. Los únicos requisitos son tener un negocio con al menos un año de actividad, ser mujer y poseer conocimientos básicos de computación.

“La iniciativa está diseñada para empoderar a las mujeres, crear estabilidad, seguridad y prosperidad en sus comunidades. Tenemos desde una carnicera hasta una vendedora de paneles solares”, explicó Elena Gurdián, Coordinadora de la Academia en Costa Rica.

Las capacitaciones duran cuatro meses , durante los cuales las participantes realizarán giras y talleres, en los que contaran con recursos educativos en línea y acceso a mentores.

El plan que se desarrolla en 26 países es financiado por la Embajada de Estados Unidos. Este proyecto fue creado por la escuela de Negocios de la Universidad de Arizona.

La diseñadora costarricense Melisa Salazar es una de las participantes seleccionadas para esta primera etapa, empezó en el 2016 con su marca Aruko, un negocio que ofrece indumentaria de aventura elaborada con textiles hechos de plástico reciclado. Ella espera adquirir herramientas en este programa para expandir su mercado.

Actualmente en Costa Rica existen diversas instituciones y programas que buscan ayudar a las mujeres a explotar sus talentos mediante emprendimientos, o bien ayudarlas a insertarse de una mejor manera al mercado laboral.

Según la última Encuesta Continua de Empleo, del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), en el país hay 1,4 millones de trabajadores hombres y 983.000 mujeres.