Daniela Cerdas E..   12 septiembre
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Caminando en manada, unos cinco coyotes pasearon por las calles de San Francisco de Coronado esta semana, lo que sorprendió a los vecinos quienes no dudaron en grabar el momento.

En el video, dado a conocer por la Universidad Nacional (UNA), se ve a los coyotes caminando por las calles de la localidad aprovechando el silencio de la madrugada y la ausencia de humanos. No es habitual la presencia de esa especie en la urbanidad.

Kevin Lloyd, biólogo de la UNA, explicó que los animales habrían salido de su hábitat para buscar comida.

Explicó que San Francisco de Coronado queda en un lugar que colinda en zonas de producción, zonas abiertas, zonas de ganadería que ellos llaman zonas alteradas.

“El coyote está adaptado a ese tipo de zonas. Ellos tienen esa afinidad para zonas abiertas porque normalmente su dieta son conejos, especies menores, hasta roedores. En ese el tipo de hábitat es donde se ubican ese tipo de presas, entonces están buscando ese tipo de comida”, dijo el especialista.

Lloyd recomendó que si alguna persona se encuentra este tipo de animal, mantenga la calma y que no se le acerque para no asustarlo.

“Si se lo encuentra, disfrutar el momento. Si nosotros los alteramos o nos acercamos para tomar un video, eso puede causar que asuste al coyote y puede morder. Lo que podemos hacer es disfrutar porque no es una ocurrencia tan común”, dijo.

En julio, el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) reportó que, durante la pandemia y ante la menor presencia de humanos, se dio el avistamiento de 4.000 animales silvestres entre más de 200 tipos de aves, 24 de mamíferos y otros grupos, al tiempo que se encuentra analizando su comportamiento con miras a ajustar el ingreso de personas a parques nacionales.

La estadística la recaba el Programa Nacional de Monitoreo Ecológico (Pronamec) a partir de una vigilancia aplicada en 14 áreas silvestres protegidas (ASP) del país desde el inicio de la emergencia sanitaria.

Entre las especies vistas hay dantas en el Parque Nacional Chirripó y el Parque Nacional Tenorio; así como jaguares en el Parque Nacional Corcovado, como también chanchos de monte y lapas verdes en el Parque Nacional Tortuguero e, incluso saínos, en el Parque Nacional Volcán Arenal.

Para ellos, estos avistamiento son importantes de cara a restringir o modificar el ingreso de seres humanos en estas áreas.

A manera de ejemplo, a finales de junio, un jaguar macho joven (Phantera onca) fue retratado por “cámaras trampa” en una zona del Parque Nacional Corcovado donde nunca antes se acercaban.